28 octubre 2000

“Remembranzas” de Mary T. de Labarca


“Llegué a esta bella ciudad un día 1 de Septiembre de 1937,” ‑ dice Mary T. de Labarca en el capítulo “La Valencia que yo conocí” de su obra `Remembranzas’, segunda edición auspiciada por la Universidad de Carabobo y bautizada en el Ateneo de Valencia en fecha reciente. La 1ra. edición fue patrocinada por la Alcaldía de Valencia en el año 1993 y es un nuevo regala que hizo la autora a quienes nos agradan las crónicas contadas a manera de testimonio, como ella las vivió en una época irremediablemente pasada, como cuando nos habla de las damas que iban a Misa de 10 los Domingos en la Catedral, con sus mantillas o sombreros, el cual era de rigor en todas las ocasiones y del vermouth danzante en la parte alta del Teatro Imperio, o de los tranvías que pasaban muy recargados con la gente que iba el Lunes popular al cine Arenas de Valencia.

Otras publicaciones de Mary son: “El Mundo que yo vi” (1983), “Pinceladas Franciscanas” (1984), “Pinceladas Marinas” (1985), “Matices” (poemario 1990) y las numerosas crónicas que ha enviado al diario “El Carabobeño” y a otros medios impresos, las cuales completarían otras tantas ediciones Son textos breves y significativos, con acentos históricos y vivenciales que dejan ver su intensa sensibilidad humana. A los 84 años, a esa edad en que se siente nostalgia por el pasado vivido con tantos recuerdos gratos y tensión por el presente y el porvenir, percibimos en la lectura del capitulo “La Valencia de ayer... la calle Constitución” la añoranza por todo lo que esa calle representó para ella, donde se casó y fundó su familia, pero también vemos su disposición de darle paso a la era atómica, de los vuelos espaciales y la computación, ‑ según apunta al final del capítulo.

Cuando la visité para conversar con ella, con el propósito de escribir estas notas sobre algunos aspectos que me quisiera narrar, la encontré sentada en su escritorio, de frente hacia la puerta de entrada de su oficina contable. Desde allí controla todo lo que forma parte de su vida, poniendo en primer lugar a sus hijos y nietos que le ocupan lo fundamental de sus desvelos: Carmen, la menor, que vive en su misma casa junto a dos de sus nietos; Daniel, el apreciado universitario, fundador y director del cine arte de Valencia y Meyda, excelente profesional de la Odontología, en la especialidad de la Periodoncia. Su marido era el conocido periodista Daniel Labarca G., ya fallecido. Los hijos y nietos entran y salen y ella está atenta todo el tiempo a sus movimientos, para saber adonde van y qué hacen. La llaman por teléfono, le hacen preguntas y vienen a visitarla, tanto los hijos y amigos, como la clientela que ella atiende libremente desde su oficina, con mi pequeño equipo que la secunda. Nuestra amiga siempre está activa, al menos mentalmente, porque sus piernas ya no la ayudan con la agilidad de otros tiempos.

Le atraen por igual los números y las letras, las cifras que describen con precisión los estados contables de las personas naturales y jurídicas, para poder evaluar las ganancias y pérdidas de las empresas y deducir los impuestos que irán a engrosar la Hacienda Pública, así como siente gusto por los signos literarios con los que expresa las ideas y hace relatos de sus viajes, como los que plasmó en “El Mundo que yo vi”, cuando narra sus travesías por el Lejano Oriente, Tierra Santa, Roma, Los Ángeles, Nueva York y rutas de Venezuela que recorrió y recogió en capítulos para que otros conocieran parte de sus memorables paseos.

Mary T. de Labarca obtuvo el título de Administrador Comercial y Contador Público en la 2a. Promoción egresada de la Universidad de Carabobo el 27 de Septiembre de 1963. Ejerció la profesión en diferentes firmas comerciales, hasta que decidió hacerlo libremente desde hace varios años, contando con una clientela numerosa. El Contador Público juega un papel importante en la administración pública y privada y debe investirse de una ética profesional eficaz,

honesta y justa que ponga en alto los conocimientos recibidos en nuestras universidades, escribió en un artículo reciente publicado en este mismo diario, con motivo de las VI Jornadas Centrales de Actualización Profesional del Contador Público, a las que asistió como invitada especial. Mary es actualmente Directora de Finanzas del Ateneo de Valencia y durante la presidencia de Vitalia Muñoz de Chacín fue Auditora de tan prestigiosa institución.

Se emociona cuando habla de sus logros y nos dice que nunca le gustó ser un número y que uno debe siempre tratar de trascender, destacándose en las actividades que emprende. Fue la Ira. Secretaria de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo, siendo el primer Director el Dr. Manuel Feo La Cruz. En esos años se fundó el Orfeón y se abrieron concursos literarios y musicales, entre ellos el del Himno de la Universidad que lo ganó, según recuerda, el poeta Ernesto Luis Rodríguez. Al Dr. Feo La Cruz lo sucedió Ángel Ramos Giugni, a quien ella apoyó para ese cargo. En su libro “Remembranzas” apunta: “Me puedo preciar de ser entre las primeras damas que salimos a trabajar en oficinas; lo que no era bien visto por las damas antañonas que expiaban tras las romanillas de la vieja Pastora, criticando nuestra valentía”. Tiene también entre sus recuerdos el haber fundado el grupo de las Guías Scouts de Valencia que, junto a los Boy Scouts, se reunían para hacer excursiones, guardias de honor en las fechas patrias, campamentos y desfiles. Siempre fue fiel devota de )a Virgen del Socorro y de la Iglesia Católica y y afirma que Dios es el mejor amigo.

Por sus méritos se ha ganado varias condecoraciones y diplomas, entre ellas la del Mérito al Trabajo en Primera Clase y la Orden Alejo Zuloaga por 25 años de graduada. También la Orden del Contador Público y el Botón de la Ciudad de la Alcaldía de Valencia. Con toda esa trayectoria, es evidente que Mary T. de Labarca ha cumplido con su familia, con la profesión y sus principios, destacándose en todo lo que ha hecho con la satisfacción del deber cumplido.

Publicado en El Carabobeño el día 28-10-2000

07 septiembre 2000

Analfabetismo Funcional


Según cifras estimadas, unos 4 millones de venezolanos no saben firmar, por lo que se ven obligados a estampar sus huellas digitales para identificarse. Son analfabetas porque son incapaces de descifrar el lenguaje escrito, lo que hace que, de cierta manera, sean seres primitivos que tienen un conocimiento elemental de las cosas. La distancia cultural que separa a una persona que no sabe leer ni escribir de la que sí sabe es inmensa, puesto que el universo mental se reduce al mínimo cuando el lenguaje se limita a la expresión oral.

Los intentos que se han hecho en el país para disminuir el analfabetismo, a través particularmente del programa ACUDE, han tenido resultados poco satisfactorios, ya que ha faltado la motivación y la aplicación extensiva a toda la población iletrada. Hay quienes sostienen que a los gobiernos populistas no les conviene que el pueblo se culturice, porque manteniéndolo en la ignorancia lo pueden manipular por medio del engaño y la mentira. Por otra parte, una educación dirigida hacia determinados fines políticos termina por embrutecer más a los ciudadanos, que repiten consignas patrioteras sin conocer su verdadero significado. Valga a este respecto la necesidad de estar atentos a la educación premilitar que se pretende impartir desde las escuelas bolivarianas.

La mayor parte de esos 4 millones de venezolanos que no leen ni escriben son adultos, que no se dan cuenta de lo precario de su situación, ni tratan por sus propios medios de superar la brecha que separa al ignorante del instruido, puesto que el saber es una ciencia que induce a querer conocer más, mientras que lo contrario tiende a la pasividad intelectual. A esta situación el Ministerio de Educación, desde hace varias décadas atrás hasta el presente, ha dado respuestas flojas, tanto que no se ha preocupado por llevar la enseñanza del idioma a esos compatriotas que se mantienen en un nivel de conocimiento intuitivo, apoyados en la sabiduría popular y en la sagacidad que les brinda la experiencia, pero fácilmente influenciables por los rumores y los mensajes banales de la publicidad comercial y la propaganda política, a sabiendas que van dirigidas a un público que no analiza lo que se le dice.

Si bien es cierto que los mensajes de la radio y la televisión llegan a todos los oídos, lo que ha significado un poder de penetración cultural mucho más amplio que el del intercambio verbal por la vía del diálogo, también es verdad que la comunicación audiovisual se graba menos en la memoria que lo que se lee, puesto que la lectura y la escritura requieren descifrar el alfabeto, valerse de la gramática y captar el significado de las palabras y oraciones, proceso mental mucho más complejo que el meramente auditivo y visual. El presidente Chávez, en su acostumbrado programa “Aló Presidente” y en sus largas cadenas televisadas, Apela a un lenguaje coloquial y sensiblero para captar la atención del pueblo ignorante que no sabe distinguir la diferencia entre las palabras Democracia y Autocracia, ni mucho menos comprender el verdadero papel del soberano en un sistema político legitimado por unas elecciones transparentes, sin las sombras de duda que nublaron las efectuadas el pasado 30 de Julio y toda esa enmarañada confusión de la transitoriedad de los poderes públicos que todavía pretenden que aceptemos.

Así como se estima en 4 millones la cifra de analfabetos en el país, otros tantos son ignorantes funcionales, pues si bien saben leer y escribir de una manera rudimentaria, apenas si lo ejercitan. Los libros para ellos son un adorno en los estantes y se conforman con leer entre líneas los titulares de los periódicos y revistas, deteniéndose en las páginas de deporte, farándula y avisos publicitarios. Incluso los estudiantes son poco dados a la lectura, por lo que la base intelectual del venezolano es bastante baja. Esta situación está relacionada con la deficiente educación que imparten nuestros centros de enseñanza y con la chabacanería y consumismo de la televisión comercial, más preocupada por el rating que por ofrecer programas de calidad que eleven el nivel cultural del pueblo.

Bien decía nuestro Libertador Simón Bolívar que un pueblo ignorante es instrumento de su propia destrucción. Esta afirmación alcanza un significado claro cuando nos damos cuenta que, teniendo tantos recursos, no los sabemos utilizar y que nuestro pueblo no está preparado para enfrentar el reto del desarrollo. No sólo un elevado porcentaje no sabe leer ni escribir, sino que muchos de los que si saben no se preocupan por mejorar su educación. Bastaría hacerles una prueba de Ortografía y Gramática a muchos estudiantes y adultos alfabetizados para probar su base de instrucción. Para superar esta situación, al gobierno revolucionario, mal llamado bolivariano, no se le ha ocurrido otra cosa que englobar el Ministerio de Educación junto con el de Deporte y Cultura, como para poner en ejercicio aquello del que mucho abarca poco aprieta y poder tener una excusa a la hora de no cumplir con los exigentes compromisos de esas tres disciplinas, cada una por separado.

Mientras se preparan las escuelas bolivarianas, de las que ya se anunció que faltan planteles para darle cabida a miles de niños y jóvenes que corren el riesgo de quedar al margen de la educación formal, la formación de brigadistas alfabetizadores por parte del INCE y de la Zona Educativa, apoyados por el Plan Bolívar 2000, es una noticia alentadora. Pocos programas se han hecho, o al menos poco se sabe acerca de ellos, dirigidos a los institutos públicos de enseñanza práctica para preparar a los adultos en áreas técnicas fundamentales.

El conocimiento empírico con el que muchos de nuestros trabajadores desempeñan sus labores, logrando insertarse en el mercado de trabajo con muchos tropiezos por la falta de capacitación, dice mucho acerca de su interés por aprender sin contar muchas veces con recursos ni apoyo por parte del Estado. El conocimiento es la mejor arma para avanzan hacia el progreso de un mundo cada vez más tecnificado y complejo. Superar el analfabetismo y la ignorancia no debería ser una contramarcha, sino un paso firme hacia adelante, para poder ir desde la A hasta la Z con un sentido claro de la realidad.

Publicado en El Carabobeño el  07-09-00

04 agosto 2000

Rusia revive las glorias del pasado



Los rusos se sienten orgullosos de sus escritores y compositores, los que han enaltecido el alma nacional afirmando la profundidad de sus sentimientos en obras perdurables de la cultura universal. El monumento del genial compositor P. Tchaikovsky adorna el frente del Conservatorio de Moscú, en el que se celebra el concurso internacional dedicado a su nombre. La casa de Fedor Dostovieski es un museo que organiza eventos literarios que mantienen vivo el espíritu de quien supo interpretar magistralmente los rasgos distintivos eslavos y la memoria del más querido de los poetas rusos, A. Pushkin, se erige en magnífica estatua en una de las plazas más bellas de la capital y se conserva en el Museo de Bellas Artes. Una visita que hicimos a ese hermoso país, que para nosotros guarda algo de misterio, nos dejó una impresión digna de relatar.

Rusia sorprende por su monumentalidad que, pese a todas las guerras que ha sufrido, se conserva en buen estado. Hay un deseo manifiesto de parte del pueblo ruso de revivir las glorias del pasado y de dignificar su historia. Asombra ver cómo algunos edificios, conventos e iglesias ortodoxas, que fueron demolidas por el régimen soviético, han vuelto a levantarse por suscripción popular y fondos estatales. Entre ellos la Puerta de la Resurrección en la Plaza Roja que, si bien luce como del s. XVII, es sólo una reciente copia de la puerta que Stalin mandó a derribar en el año de 1931 para que las tropas, los tanques y la artillería desfilasen a través de la ciudad y a lo largo de la Plaza, con el fin de que los líderes soviéticos recibiesen el saludo de pie ante la tumba de Lenin.

El ejemplo más sorprendente de ese espíritu de reconstrucción nacional lo representa la Catedral de Cristo El Salvador, venerada hasta el punto de llamarla el Guardian de la Gloria Rusa, en la que el espacio interno debajo de la cúpula simboliza el centro de Moscú y de toda la nación. En el año 1931 Stalin ordenó su total destrucción para colocar en su lugar el Palacio de los Soviéticos, el cual iba a ser una torre gigantesca con una enorme estatua de Lenin. El mármol de la catedral demolida se usó en las estaciones del metro y las placas sagradas con los nombres de los santos se usaron para decorar otros edificios. La gigantesca torre nunca se construyó porque la 11 Guerra Mundial acabó con todos los planes, por lo que al caer el dictatorial régimen stalinista y librarse de los nazis, volvió la paz y la libertad. El pueblo retomó fuerzas para reconstruir la Catedral, rublo a rublo, con ayuda oficial y de la Iglesia Ortodoxa, hasta que lo logró en el año 1994. Hoy la preciosa Catedral de cúpula dorada y muros blancos domina todo Moscú.

Hay también un resurgimiento de la religión, como si los años de ateísmo en lugar de haber disminuido la fe del pueblo la hubiesen más bien encendido. La Plaza Roja, es lugar de culto continuo. Los fieles se arrodillan, se persignan, encienden velas y besan las imágenes con una devoción tal que inspira fervor, el que se aviva con el brillo del oro y los resplandecientes colores de la iconografía de la iglesia ortodoxa.

El tema del Comunismo es interrogante obligado, puesto que se impuso en la historia de la U.R.S.S. más reciente por un período de siete décadas, hasta caer por voluntad popular en el año 1989. Si bien los zares ejercieron un poder autocrático y no vislumbraron

los cambios sociales que se avecinaban con los nuevos tiempos, a la pregunta repetida si la revolución bolchevique fue necesaria, la respuesta en general fue que cuando los zares ellos estaban al nivel del 4° mundo y ahora están muy pobres y que el sacrificio del Zar Nicolás II junto con su familia fue un hecho horrible por el que el gobierno ruso ha pedido perdón. A la segunda interrogante, si fue mejor Lenin que Stalin, la respuesta fue que no es posible hacer comparaciones y que el primero fue el líder de la revolución socialista y mató a mucha gente, pero que Stalin fue un político opresor del estado militarista. A pesar del sentimiento generalizado de rechazo a la revolución comunista, algunas personas añoran la época del estado dispensador de servicios públicos gratuitos, vertical en el orden y dictatorial en el mando.

Al llegar a San Petersburgo, la ciudad que el zar Pedro I El Grande concibió en el s. XVIII para que abriese el camino a Rusia hacia el mar Báltico haciéndola capital nacional, la mirada se engalana al ver los palacios y casa señoriales alineados a lo largo del río Neva, atravesado por canales y puentes por los que pasean turistas asombrados de tanta maravilla. Después de trescientos años de fundada, resistiendo los daños de las guerras que en sucesión de hechos sangrientos asolaron todo ese inmenso territorio y el régimen comunista que se opuso a la nobleza y el lujo, la ciudad luce algo descuidada, como si una pátina de abandono hubiese apagado su antiguo esplendor. Una tenue capa de polvo cubre las fachadas de los edificios que a pesar de todo lucen espléndidos y que, para suerte de ese rico patrimonio artístico y arquitectónico, se han salvado de un progreso urbanístico que muchas veces ha sido destructor de viejas construcciones.

La burocracia rusa todavía no los hace eficientes. Hacer una reservación de hotel o tratar de cambiar un boleto de tren son aún trámites engorrosos por los que hay que pagar sobreprecio. El comercio privado está apenas comenzando y los artículos que se venden son de factura pobre. En las principales avenidas y plazas se improvisan puestos ambulantes y escasean los centros comerciales. Los jóvenes ríen y se ven despreocupados Los viejos tienen una mirada interior y lucen mucho más severos. En las calles y en el metro algunos ancianos y lisiados piden limosna, al igual que algunos niños que se acercan a solicitar algún favor. Otros grupos, como en toda Europa, son magníficos ejecutantes musicales, a los que los transeúntes recompensan con monedas y billetes de poco monto.

Se manifiesta en los ciudadanos una gran confianza hacia el presidente Wladimir Putin, hombre fuerte de la Federación Rusa que aspira superar el caos económico y en Democracia ejercer lo que él denomina la dictadura de la ley. A simple vista se siente en el pueblo un deseo que empujará a esa nación hacia un futuro para ellos lleno de esperanzas.

Publicado en El Carabobeño el día 04-08-2000

25 julio 2000

La verdad de una gran mentira



La controversia política es el libre ejercicio del juego democrático en el que los participantes son el pueblo soberano en pleno derecho de decidir la forma de gobierno de su preferencia, acordada por la mayoría de los electores que se manifiesta en las urnas de votación. Opinar, aprobar, disentir son formas de comunicación por las que se cuela la voluntad popular para expresarse tomando en cuenta la pluralidad de intereses que hay en la sociedad venezolana. El derecho a 1a información es fundamental para entender la realidad de lo que vivimos. Estar informado es hoy en día una necesidad, que podemos satisfacer con tan sólo abrir un periódico o encender la radio o la televisión en las horas de los noticieros, contando también con la tecnología más avanzada del Internet.

En época de elecciones la tensión aumenta porque suben las acusaciones y cada uno de los candidatos apuesta a ganador, con el número de simpatizantes que respaldan su oferta electoral. Los personajes más influyentes del acontecer nacional son vistos tras los micrófonos de decenas de periodistas que los acusan con prequntas, para que la colectividad que está ávida de información se entere en vivo y en directo de sus respuestas y se pueda formar una opinión. Los medios sirven el importante papel de ser instrumentos al servicio de la democracia, que se fortalece con la liberta de expresión favorecedora de la transparencia de las ejecutorias públicas.

El presidente‑candidato Hugo Chávez y sus opositores Francisco Arias Cárdenas y Claudio Fermín, más cientos de aspirantes a las gobernaciones, alcaldías y delegados a las asambleas y juntas parroquiales, acaparan la atención en estas megaelecciones, diferidas en una decisión del Tribunal Supremo de Justicia, al haberse comprobado fallas técnicas en el CNE, que no garantizaban la pulcritud de los comicios. Esa es una verdad que se evidenció, tal como habían vaticinado los observadores involucrados en el proceso. Se puso en evidencia la verdad de una eran mentira que pretendía esconder el organismo electoral. Fines ocultos, crasa ignorancia del desenvolvimiento del proceso, o incompetencia de los directivos, lo que rodea todo el caso es motivo de especulación periodística y allí están cientos de anudas analistas del acontecer nacional investigando y preguntando para aclarar la verdad de un asunto que apena a todos los venezolanos, aparte de las pérdidas materiales que produjo el bochornoso incidente.

El Fiscal General de la República, Javier Elechiguerra, reconoció en acto público que el CNE le mintió cuando sostuvo en todo momento que todo estaba listo para las elecciones del 28M. E1 electorado aún desconoce las ofertas electorales, afirman Liliana Ortega y Elías Santana, proponentes del recurso de amparo pues logró la suspensión de las elecciones. La verdad se trueca mentira cuando se la manipula, tratando de ocultar la realidad vara obtener resultados secretos. El candidato Francisco Arias Cárdenas sostiene que el verdadero culpable es el Gobierno Nacional que todo lo sabia y todo lo controla. Todos ellos juntos, con un jefe dirigiendo desde Miraflores, pretendían engañar a los venezolanos” afirma Arias. La directiva en plano debe renunciar, expresan los elementos sensatos del país que no se ciegan ante la Posición asumida por el MVR de desconocer toda culpabilidad. La decisión de última hora de Etanislan González, Argenis Riera y Eduardo Semtei, Presidente y Primer y Segundo Vicepresidente del CNE fue la más recomendable, al poner sus cargos a la orden.

Negar la verdad es el primer paso para decir una mentira, porque la verdad es la afirmación de lo cierto. En el sistema de la libre información, no se trata de que los medios mientan, sino que lo hacen quienes protagonizan los hechos noticiosos, estableciéndose en el juego de la discusión pública un combate de mentiras y verdades que se oraste a confusión, haciendo que 1a desconfianza se apodere del puebla que al fin y al cabo es el receptor de toda la información. El periodismo es una fuerza impulsadora de cambios, ya que ocultar la verdad en un país democrático como Venezuela es tan difícil como tratar de que el aire no se cuele por las rendijas de las ventanas y sólo la verdad nos hará libres. Esa es otra de las ventajas de la libertad que debemos tratar de preservar a como dé lugar, no dejándonos engañar por la manipulación de las mentiras sostenidas con el tono ramplón de la falsedad.

Falta la próxima fecha de las tan aventuradas Megaelecciones que han dejado a todo el país en suspenso, pendiente de la relegitimación de los poderes públicos. La autenticidad de las nuevas autoridades del CNE deberá tener el visto bueno de la sociedad civil y de la oposición, desencantadas de tanto engaño provocado, mientras más inconvenientes se presentan, más se acerca el partido de gobierno a un final anunciado, que ni los golpes y porrazos a los comunicadores sociales podrán esconder los errores que entraban el avance hacia una verdadera democracia. Entender la verdad no es asunto de aclarar el verdadero significado de las cosas, algo en lo que los periodistas se ocupan a diario para ofrecernos las informaciones.

Publicado en El Carabobeño el día 25-07-2000

11 julio 2000

Imágenes de Valencia



Desde la cima se otea el valle del Lago de Valencia. Era el asombro, la maravilla, la naturaleza virgen para asentar fundos y lentamente ser ciudad, comenzar a vivir, ‑ escribe Fritz Kuper como un viajero más de la población que el recorrió desde niño al lado de su padre, con los ojos bien abiertos para verla en toda su vastedad y captarla en su dimensión histórica Con cariño filial relata Kuper que su progenitor lo llevó de la mano y le transmitió el sentimiento por el terruño y uno de sus deseos permanentes de poder contar en dibujos la historia de la ciudad.

Lo que soñaron padre a hijo hoy quedó plasmado en el hermoso libro “Imágenes de Valencia”, en el que resalta la menudencia del trazo para destacar los contornos, todos realizados en plumilla, arte que domina nuestro autor como fino observador de los detalles que le dan forma a las colas, desde las naturales como las delgadas hojas de los árboles, hasta los gruesos muros de las casas coloniales hechas con piedra y arena. De solo verlas, se sienten las texturas realzadas en el claroscuro de las superficies y se hunde la mirada en las profundidades del rio Cabriales, que el pintor describe como bañado en sombras y claridades, con la maestría del que domina la pluma en blanco y negro para obtener matices que, más que verse, se adivinan en la finura de las líneas.

Para conmemorar los 50 años de la Sociedad de Amigos de Valencia, hizo posible el Alcalde Francisco Cabrera Santos, en representación de la municipalidad, el anhelo de la institución de recoger en un libro ilustrado la historia de Valencia, no como una cronología de hechos sino la representación de su paisaje y de su conformación urbana, caracterizada por ciertos elementos que la definen: el lago, el Cabriales, las casonas patrias, el Monolito y el Puente Morillo. A punta de plumilla y con breves textos recorre Fritz Kuper la ciudad del pasado y del presente, porque si muchas edificaciones fueron derrumbadas en nombre de un progreso mal entendido, otras permanecen desafiando el empuje de la urbe, que día a día crece pujante, expandiéndose hacia un futuro promisor de nuevas hazañas.

Así como los maestros de obra del pasado construyeron las edificaciones en piedra, para que vencieran el paso del tiempo, por lo que aún permanecen las vetustas casonas que fueron testigo de tantas historias, así nuestro artistas afincó la pluma en el papel para trazar los rasgos más sobresalientes de la ciudad, dejándonos para la posteridad el gusto de hojear las paginas del libro “Imágenes de Valencia” y recrearnos en su contemplación, cuando en la tranquilidad de nuestras casas sintamos la necesidad de trazar un recorrido por sus calles y recodos más queridos.

Algunas de las construcciones que aparecen en esta publicación ya no existen en el presente, porque son parte del patrimonio histórico y arquitectónico que desapareció en las horas funestas de la barbarie destructora del pasado, que pasó por tantas manos que ni siquiera se sabe quienes fueron los verdaderos culpables de acabar con pedazos de nuestra historia. Así sucedió con el Palacio Municipal que estuvo situado en la esquina de la Plaza Bolívar, “derribado en mala noche, sin justificación alguna, para devenir en árido solar”, anota Kuper al desplegar en doble pagina la majestad del viejo edificio.

Otra es la antigua avenida Camoruco con sus altísimos arboles emblemáticos, lugar por el que desfilaba la ciudad entera en una época en que las personas se desplazaban mucho más a pie que en carro, por lo que la ciudad era más sosegada y silenciosa. También desapareció el Mercado Municipal ubicado en el centro de Valencia, que nuestro autor rescata del olvido trayéndonoslo a la memoria con su fina plumilla, rememorando todo el movimiento de gente que se reunía alrededor del comercio de los alimentos. La Estación Alemana de trenes a orillas del Cabriales y la Estación del Ferrocarril inglés que el pintor dibuja con la meticulosidad del que grabó las imágenes para transmitirnos sentimientos de añoranza por tiempos pausados, en los que los viajes eran algo corriente pero se programaban con mucha anticipación, sin las premuras obligantes de hoy, sino mas bien dejando que la vida tomara su propio ritmo. En los dibujos, el pintor recrea esa atmosfera de tranquilidad tan característica de la Venezuela de principios de siglo.

Por su calidad artística y por la serie de ilustraciones que recoge, esta obra es un regalo visual para el recuerdo y el agrado de poder tener a la ciudad histórica en nuestras manos, para repasarla y recrearnos con ella en las tranquilas tardes de las nostalgias recurrentes, porque los libros tienen la virtud de ser duraderos y de estar siempre a la mano para ofrecernos el deleite de su lectura y de su contemplación.

Publicado en El Carabobeño el 11-07-2000

06 mayo 2000

Una revolución trasnochada



El gran error de Chávez desde que ganó la presidencia fue el tratar de hacernos creer que necesitamos una revolución, la suya,  y por ello nos metió en una sarta de elecciones que le han costado miles de millones al Estado para sólo producir más bla,  bla,  bla,  sin resolver los verdaderos problemas  que aquejan a la mayoría de los venezolanos, como son la pobreza crítica, el desempleo y la inseguridad.  El cree que su triunfo electoral fue un voto a favor de la revolución que recién acaba de quitarse la máscara de pacífica y democrática para coincidir con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, usurpando el nombre de nuestro Libertador con el fin de engañar a los pueblos incautos de ambos países.  Se equivoca Chávez si cree que el camino a seguir es la revolución que él propone, arrastrando con todo lo establecido y partiendo de cero con él a la cabeza. Eso es más bien un atraso y mucha más miseria, como lo demuestra la Cuba  fidelista.

Cuarenta años de vida democrática no pueden negarse con ataques iracundos contra todo lo que signifique la institucionalidad de los poderes públicos.  Hay mucho descontento, grandes desigualdades sociales y económicas y un mal manejo de la administración pública que ha causado mucho malestar, pero los venezolanos le dieron la confianza a Chávez para que arregle esos desbarajustes, no para que utilice la buena fe de los votantes enguerrillando a los unos contra los otros, como lo ha venido haciendo desde que asumió el poder.   La palabra revolución suena a guerra y su propósito es destruir lo que existe para instaurar un nuevo orden que, según apreciamos, es de ideología marxista-leninista, alineado con la guerrilla colombiana y con Fidel Castro, puesto que el propio Chávez ha manifestado públicamente gran entusiasmo por estos movimientos.

Al Presidente se le fueron los humos a la cabeza.  Apenas ganó las elecciones se alzó con el poder y se creyó superior, elevándose a la altura de las águilas, mientras que a los que no están con él los dejó en el nivel de las moscas y hasta de las serpientes, sin pensar que un gran número de compatriotas son  adecos o copeyanos porque esa fue la ideología dominante en los 40 años  de democracia que él quisiera borrar de la historia nacional.  Tanto AD como Copey son partidos que se insertan dentro de sólidas organizaciones políticas internacionales, como lo son la Social Democracia y la Democracia Cristiana, ambos con postulados esenciales de justicia y libertad.  Son organizaciones progresistas, con líderes en diversos países de gran preparación intelectual y gerencial.  Los errores de los partidos son perfectibles y los gobernantes que los representan son sustituibles por medio de la alternabilidad democrática que es el sustento del sistema.  Cuarenta años de vida en libertad nos dieron esa lección y el pueblo venezolano siempre votó en contra de quienes lo defraudaron.

En que se basa Chávez para creer que Miquilena es bueno, pero que Alfaro Ucero es malo, o que José Vicente Rangel es honesto mientras Teodoro Petkoff  es corrupto.  Yo no creo que Tarek William Saab sea más patriota que Antonio Ledesma, ni que Héctor Ciavaldini sea más competente que Luis Giusti.  Al hacer esa odiosa división entre los buenos que están con él,

2.- UNA REVOLUCION TRASNOCHADA

los honestos y patriotas del MVR y los malos adecos y copeyanos y ahora también Patria para Todos, cúpulas podridas  y traidores, el asunto comenzó a andar mal, porque el Presidente en lugar de gobernar para todos, lo hizo solo para un grupito y la separación se ha ido ahondando cada vez más con un tono de agresividad desde Miraflores que arremete contra la Iglesia Católica, contra los medios de comunicación, contra los empresarios, los sindicatos, los gremios y contra todo aquel que esté en desacuerdo con su revolución.

Yo me pongo a pensar en cómo funcionaría un hogar en el que los padres, en lugar de hablarle a lo hijos con tono suave les gritaran y en vez de conciliar sus diferencias, los pusieran a pelear entre ellos mismos.  Se perdería la armonía y el respeto y se crearía un estado de confusión y de inestabilidad que no conduciría a nada bueno.  Pues, en una escala mayor, eso mismo sucede en un país cuando se rompe el equilibrio entre quienes lo gobiernan y la sociedad civil alimentada por el odio de clases.

Como Chávez propone el modelo cubano comunista para alcanzar el mar de la felicidad, cabe recordar que Fidel Castro partió a la población en dos: la que tuvo que dejar la isla y todas sus pertenencias atrás para tomar libremente el camino del exilio y la que se quedó dominada por la sola voluntad del tirano que tiene el récord de permanecer 40 años en el poder ejerciendo una férrea dictadura. ¡Que coincidencia 40 años de democracia venezolana y 40 años de dictadura cubana!

Algo tiene que andar mal en el proyecto revolucionario bolivariano de Hugo Chávez cuando los tres comandantes que lo acompañaban se separaron de él y se han convertido en sus más fuertes críticos, dejándonos para nuestra posibilidad de elegir una opción mucho más mesurada y prudente, con experiencia en el gobierno comprobada y con ánimo conciliatorio que deberá concretare el próximo 28 de Mayo con el rotundo triunfo de Francisco Arias Cárdenas.

Valencia, publicado en El Carabobeño el  06/ 05/ 2000.

17 abril 2000

Semana Santa en Guatemala



El que conozca la Semana Santa en Sevilla debe saber también que en Guatemala se celebra cada año, al comenzar el tiempo de Cuaresma, la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús siguiendo los mismos rituales de la rica herencia española, promovidos por las autoridades religiosas, las hermandades y las cofradías de fieles.  Esa conmemoración católica escenificada en el pequeño país centroamericano combina el fasto solemne de la celebración andaluza con la vistosidad de las etnias indígenas asimiladas a la Evangelización llevada a cabo  por los padres franciscanos desde el año l547.

Dos vertientes culturales se unen en una manifestación de fervor religioso hecha pública durante todos esos días sacros, en  los que el pueblo guatemalteco y los miles de turistas se vuelcan a las calles para ver pasar las “andas” llevando las imágenes que cargan los penitentes vestidos con túnicas moradas y cucuruchos en la cabeza, precedidas por  los músicos al ritmo de los redoblantes y caminando sobre las espléndidas alfombras de flores, pino y aserrín elaboradas especialmente para la ocasión.  Del Suplemento Cultural del diario La Hora de fecha l9 de Abril del 2000, que reunió a las más prestigiosas firmas de guatemaltecos estudiosos de las tradiciones populares y de la historia del arte,  extraigo algunas citas bien documentadas sobre esta temática tan significativa,  para dar a comprender esta celebración de la Cristiandad hispanoamericana, agregándole mis impresiones del  impacto visual y emocional que sentí al presenciar tan magnífica demostración exterior de la fe en el Redentor, exhibida durante esa Semana  Santa del fin de un milenio y principio del otro.

“Ante tus ojos desfilarán las Cofradías pasionales en perfecto orden, con sus tercios de granaderos, penitentes ricamente ataviados, comisarios y cofrades, soldados romanos, orquestas y bandas de música, bellas imágenes de gran gusto artístico talladas por famosos escultores, vistosos y majestuosos tronos de gran belleza adornados con claveles, florecillas, rosas, acacias, camelias y alelíes, iluminados por millares de bombillas eléctricas sabiamente dispuestas cuyos torrentes de luz se quiebran en la cristalería de los tronos, se reflejan en las barnizadas armaduras de los soldados romanos y brillan en la policromía de las sedas, rasos, terciopelos y auríferos bordados de las túnicas de las imágenes. Es todo un pintoresco y sugestivo cuadro, sobre el que flotan las armoniosas melodías de las bandas, las místicas estrofas de rítmicos redobles de las cajas y tambores, las cadenciosas marchas de judíos y granaderos y el imponente sonido de las cometas de los piquetes”.

Las imágenes son magníficas obras de arte elevadas  durante todo el año en los  altares de las  iglesias, originarias algunas de la Madre Patria,  talladas otras por los maestros españoles que formaron escuela en tiempos de la colonia y escultores y pintores anónimos de gran fuerza expresiva.   Una de las más extraordinarias tallas de la América Latina es la de Jesús de la Merced, de autor anónimo, probablemente del siglo XVIII, la cual es procesionada los días Martes Santo y Viernes Santo. Cuenta la tradición “que es la imagen que más se asemeja a Jesús en la tierra”.  La de Jesús Nazareno de los Milagros  es una hermosísima talla del s. XVII. La Virgen Dolorosa de la Santa Cruz es una  escultura barroca  del s. XVIII conmovedora en  su plenitud de Madre sufriente. También las marchas fúnebres ponen el toque de nostalgia y profundo dolor a los cortejos procesionales.  “Los clarinetes y las flautas intervienen en la filigrana de la melodía clave.  Hay que destacar el paso, ritmo y dinámica de la marcha, marcado especialmente por el redoblante, el bombo y los platillos”.

En Antigua, que fuera Capital del Reino ciudad de Santiago de los Caballeros desde su fundación en l543 hasta l776 y en la que es hoy la ciudad  capital Guatemala de la Asunción,  así como en Quetzaltenango, así como también en municipios y aldeas del interior,  la liturgia católica sigue los pasos de Jesús durante este ciclo histórico-religioso con una devoción sembrada en tierras americanas con raíces profundas arraigadas en los valores colectivos del mestizaje criollo.   Se llaman  pasos a las figuras religiosas  acompañadas de sus devotos conducidas en andas o en carrozas profusamente adornadas, incluyendo los milagros o exvotos, como también lienzos, floreros y velones.

En cuanto a las alfombras, extraigo del  mencionado Suplemento Cultural lo citado por el historiador Celso A. Lara Figueroa, que éstas son propias de la cultura popular guatemalteca, formando parte del llamado arte popular efímero. Su origen tiene dos fuentes:  el de la época prehispánica en la que los Señores y Sacerdotes de la teocracia utilizaban alfombras de flores, de pino y de plumas de aves preciosas como el quetzal, la guacamaya y el colibrí. También la influencia española, particularmente en las Islas Canarias se elaboran alfombras desde tiempos inmemoriales.

La Semana Santa constituye el eje central de la identidad de la sociedad guatemalteca, en la que la tradición y el fervor religioso se acrecienta y de esta manera vive la devoción de las multitudes.  Antropología cultural, sincretismo religioso, cumplimiento de promesas por agradecimiento o por favores por pedir, elevación espiritual, actos de fe de carácter ritual, inspiración para poetas, escritores y artistas. Todo eso es la Semana Santa en Guatemala, síntesis de una celebración que año tras año refuerza la fe en el Redentor.

El Carabobeño, 04-2000

18 marzo 2000

Cincuenta años de amistad con la ciudad



Con el objetivo de servirle a Valencia a través de una institución que recogiera iniciativas favorables para la ciudad, nació la Sociedad Amigos de Valencia el 15 de Marzo de 1950. Fue siempre fácil querer a la capital carabobeña, al  menos para tantos nativos y foráneos que han echado raíces en esta tierra prospera y acogedora, leal a la amistad que sus habitantes mantienen con ella, pródiga en recursos y abierta siempre a quienes vienen aquí a sembrar buenos frutos.


Amigo es una palabra que tiene un gran significado de afecto y simpatía. Su voz se refiere a un vinculo transmisor de energías positivas que se cruzan en diferentes direcciones pare producir efectos benéficos Cumplir cincuenta años de amistad con la ciudad es un hecho notorio, característico de una tradición cultural y social digna de individuos tenaces en el cumplimiento de los deberes ciudadanos. A Valencia la quisieron hombres y mujeres de bien que todavía recordamos: Hermógenes López, Jorge Lizarraga, Monseñor Luis Eduardo Henríquez, Salvador Feo La Cruz Arturo Machado, Felipe Herrera Vial, Margarita Stelling, Luisa Galíndez, Fernando Guerra Méndez, Luis Rafael Betancourt, José Regino Peña, Alfredo Célis Pérez, Oscar Romer, entre otros distinguidos coterráneos de la valencianidad.


Hoy la siguen queriendo todos aquellos hombres de empresa que dejan obras para la posteridad, sus intelectuales y políticos que se preocupan por ella, sus artistas, universitarios y profesionales. La quiere con toda el alma mi padre José Rafael Páez Maya, como la quiere también José CIavo López, Marisol Alemán de López, Julio Castillo, Braulio Salazar, Luis Núñez Pérez, Alfredo López Capriles, nombres que nos atrevemos a mencionar al azar, sabiendo que hay tantos que sería imposible enumerar, que han dado su aporte para el engrandecimiento de la patria chica Sabemos que son amigos de Valencia porque aquí han transcurrido sus días y aquí han logrado sus realizaciones, viendo crecer a la ciudad, viviendo sus problemas y sintiendo la dinámica de su progreso.


Para conocer el inicio de la Sociedad Amigos de Valencia hay que remontarse a la proximidad de la fecha  cuatricentenaria de la fundación de Valencia, considerando el decreto de su creación la planificación y estudio de un vasto programa para celebrar tan importante acontecimiento el 25 de Marzo de 1955. El gobernador del estado Carabobo era Ramón Ruiz Miranda, quien reunido en el Salón Legislativo del Capitolio convocó a los delegados de las principales instituciones valencianas con el fin de enrumbar estas fuerzas para estudien las necesidades de la ciudad y aportar a los organismos competentes las soluciones apropiadas Se cumplía de esa manera el propósito de aglutinar las fuerzas vivas de la capital Carabobeña en pro de su desarrollo, tal como lo establecen los estatutos de esta institución.


En el Acta constitutiva, que con tanta amabilidad nos proporcionó Luís Ovalles, miembro directivo y custodio de la Casa Páez que es la sede permanente de la Sociedad Amigos de Valencia, están los nombres de personalidades vinculadas a vastos sectores sociales, culturales y económicos del estado, entre los cuales cabe recordar a su primer Presidente Francisco Alvarado Escorihuela y el Secretario Rafael Saturno Guerra, así como a Eladio Alemán Sucre, Temístocles López, Julio Ramírez Borges, Francisco Ignacio Romero, Luís Felipe López Fraino, Josefina de  Páez Maya, Luis Eduardo Chávez, Carlos Luis Ferrero, y Darío Hoffman. Ellos eran delegados de las instituciones públicas y privadas, culturales y profesionales que hacían vida en la ciudad y su objetivo era defender sus intereses y propender a la conservación de su patrimonio histórico, así como también divulgar sus tradiciones. Desde el principio fue un ente asesor del gobierno del estado Carabobo y de los demás organismos oficiales.


En medio siglo de actividad ininterrumpida, los Amigos de Valencia no han bajado la guardia, solo que los objetivos se confunden con tantos otros organismos que han surgido a la par del progreso de la ciudad. Su actividad principal sigue centrada en hacer un reconocimiento en el día de Valencia a las personas e instituciones que han cumplido una labor para el beneficio colectivo Su poder es moral, mucho más que material, puesto que carece de recursos económicos porque los subsidios que recibe son bajísimos, hasta el punto que sus directivos muchas veces tienen que poner de sus propios bolsillos para poder cumplir con las programaciones.  Los gobiernos regionales deberían prestarle mas atención a los planteamientos que formulan y coadyuvar con ellos en obras de interés social y cultural, para darle verdadera vigencia al estatuto que establece la cooperación entre esta sociedad y los entes públicos.


Repasando con detenimiento algunos de los logros más notables de esta institución, leemos en el libro “El Río Cabriales y su Lago”, de la escritora Virginia Pérez Linares, que la Sociedad Amigos de Valencia tomó parte activa en la creación del Parque Metropolitano, cuando un grupo de distinguidas señoras de Valencia efectuaron gestiones en el año 1952 ante el Ministerio de Agricultura y Cría, para nombrar una comisión compuesta por los doctores Emiliano Azcunes y Carlos Ortega Grarirena, asesoradas por el Ing. Forestal Arturo Trejo encargado de todo lo concerniente al proyecto del parque. También apoyó la construcción del primer edificio del Ateneo de Valencia y la exposición agropecuaria que se organizó en ese mismo año, la cual ha continuado haciéndose anualmente. Pero así como nuestra institución ha favorecido las buenas iniciativas, así también ha protestado las acciones que han perjudicado a la ciudad, tal como el disparate cometido por los concejales que demolieron la sede del antiguo Ayuntamiento ubicado al frente de la Plaza Bolívar y la destrucción progresiva que se ha hecho del casco histórico de Valencia, con la anuencia cómplice de funcionarios inescrupulosos. En un foro cuyo principal exponente fue Oswaldo Feo Caballero manifestó su rechazo a la arbitraria reforma que hizo la Asamblea Legislativa a la Ley de División Político Territorial en el año 1993, con la cual se le arrebataron a Valencia sus parroquias de Naguanagua, Tocuyito, Campo de Carabobo, San Diego y Los Guayos.


Su actual presidenta Subdelia Páez de Sevilla y el equipo que la acompañamos hemos procurado continuar la labor de quienes nos precedieron en los últimos años, recordando la formidable gestión del Dr. Fabián de Jesús Díaz, quien formó la galería de retratos de personajes ilustres de Valencia que enaltecen la biblioteca bolivariana de la Casa Páez, entre quienes se encuentran Andrés Pérez Mujica, Arturo Michelena, María Clemencia Camarón, Enrique Tejera, José Rafael Pocaterra, Luis Blanco Gásperi Luis Taborda y unos cuantos más. No podríamos concluir esta breve reseña sin recordar también la gestión de Federico Monsalve Jaén y de Emilio Granella, a quienes también me tocó acompañar en la directiva, siendo ellos promotores de importantes foros, charlas y Jueves culturales en los que se trataron aspectos de gran significación para el engrandecimiento de Valencia. En cincuenta años de amistad con Valencia los propósitos siguen siendo los mismos, sólo que la ciudad ha crecido y con ello sus necesidades son mayores. Ayer, hoy y mañana la ayuda que los amigos le prestan a la ciudad es incondicional, con la lealtad de quienes la llevan en el corazón.


Publicado en El Carabobeño el 18-03-00

15 febrero 2000

Un milagro para la Sinfónica de Carabobo



El maestro José Calabrese baja la batuta  y con una reverencia saluda a la concurrencia que plena la sala de conciertos para escuchar a la Orquesta Sinfónica de Carabobo. La ejecución es magistral y el público aplaude emocionado, bien sea en el Teatro Municipal, en el Anfiteatro de Bárbula o en el parque Fernando Peñalver. El escenario varia, pero la orquesta cada vez se afianza más en el corazón de la ciudad.

La sensación de estar en el auditorio atento a la melodía embriaga todos los sentidos, los oídos agudizados para escuchar las notas que en sucesión de acordes se unen armoniosamente, la mirada puesta en el despliegue de los músicos con sus instrumentos preparados para arrancarle sonidos al compás de los movimientos musicales, elevándose unas veces en crescendo, allegro, adagio, vivace, presto, otras bajando el tono hasta hacerse casi inaudible para luego irrumpir en una sostenida audición.

La Orquesta Sinfónica de Carabobo fue fundada en el año 1976, bajo la dirección  del maestro Federico Núñez Corona. Desde el primer momento tuvo la aceptación del publico amante de la música culta y su actividad ha sido intensa, con la presentación de directores y solistas famosos, tanto nacionales como extranjeros, entre ellos Jordi Mora, Meter Wolf, Sung Kwak, Frank Fernández, Eduardo Marturet y el tenor Luciano pavarotti en el memorable concierto de la Plaza monumental de Valencia. Al maestro José Calabrese le correspondió una Orquesta bien formada, que el ha contribuido a consolidar desde el año 1987 en que comenzó a dirigirla. Actualmente se necesita un milagro para salvarla de la peor crisis presupuestaria de toda su historia, con un déficit acumulado de doscientos millones de bolívares y el recorte de los aportes del gobierno nacional y regional que no cubren los quinientos millones que requieren anualmente.

Ahora que la Sinfónica esta atravesando por dificultades económicas e incluso anuncio en el mes de  Diciembre pasado su cierre inminente, debido a la falta de presupuesto para poder cumplir con sus compromisos –alquiler de la sede, pago de  los servicios de luz, teléfono y agua, mantenimiento, sueldos de los músicos y del personal administrativo, gastos de presentaciones y otros- se nos hace difícil creer que tal cosa pueda suceder en una ciudad de raingrambe cultural, universitaria, industrial y sensible a las manifestaciones artísticas, como lo demuestran los numerosos espectadores que asisten a los conciertos y exposiciones, sin conocer muchas veces el esfuerzo que hay detrás de cada uno de estos eventos.

La creatividad se merma cuando los esfuerzos de los integrantes de la Orquesta Sinfónica de Carabobo tienen que concentrarse en la obtención de fondos para continuar funcionando y hay que bajar las presentaciones para salir a la calle a conseguir otras fuentes de financiamiento, nos dice la Lic. Sarina Calabrese en su carácter de Directora de Administración de la agrupación musical. Nos negamos a que la Orquesta desaparezca después de 23 años de actividad ininterrumpida y con una trayectoria impecable, afirma Sarina con convicción. Para fortalecerla se creo desde Mayo del año pasado la Sociedad Amigos de la Sinfónica de Carabobo, que tiene ya mas de doscientos afiliados y esta abierta a muchos mas, quienes además de contribuir con una cuota anual de Bs. 12.000 se sienten también parte de la institución. Los amigos han sido una experiencia maravillosa y junto con ellos se esta promoviendo una campaña dirigida a las empresas y a los organismos públicos y privados, que se darán a conocer próximamente, con el fin de impedir su desaparición. Sabemos que esta es una actividad costosa, así como es hermosa, agrega nuestra interlocutora.

Las cifras que maneja la Orquesta para poder subsistir son altas pero comprensibles a la hora de evaluar los resultados. Noventa y cuatro músicos con sus instrumentos, un conservatorio, dos orquestas, una juvenil y otra infantil, ensayos, programaciones y una junta administradora encargada de la coordinación de todo el conjunto. El proyecto de ofrecer conciertos masivos para dos mil y tres mil personas anima a sus integrantes para difundir la música universal, clásica o ligera. Llegarle a toda clase de publico y ampliar el conocimiento musical a través de los conciertos didácticos, tal como el que se presento en la Catedra de Cultura de la Facultad de Ingeniería de la UC.

Además de todos estos programas, la Orquesta tiene ya su producción discográfica, con tres CS editados que están en circulación y dos mas en fase de revisión. Se siente uno motivado al entrar a la sede en la Urb. El Recreo. Grupos de jóvenes con sus violines, flautas y contrabajos se disponen para los ensayos, tratando de superar las dificultades para darnos la oportunidad de escuchar las magnificas interpretaciones de una agrupación que se niega a desaparecer, sino mas bien esta tratando de subir el tono para sofocar la apatía y elevar el espíritu, afinando las cuerdas musicales hasta templarlas con la fibra de los triunfadores.

Publicado en El Carabobeño el 15-02-2000

01 diciembre 1999

Mínima expresión del Salón Arturo Michelena



El arte como disciplina estética es una materia sensible que nuestros sentidos perciben como un aspecto de la realidad intervenida por el hombre para producir un hecho creativo. Las artes plásticas, particularmente, representan una forma tangible de percibir esa realidad, puesto que las ideas o la inspiración de los pintores o escultores se plasman en obras que luego van a ocupar un espacio físico y que pueden ser vistas o tocadas, despertar emociones y permanecer en el tiempo como una presencia que pasa a ocupar un lugar en el universo de las cosas creadas por el hombre. La perdurabilidad de las artes plásticas es una de sus características fundamentales y para su conservación y divulgación se han creado los museos.

Las artes plásticas, como las bellas artes en general, son asunto de entendidos, ya que están sujetas a un conjunto de reglas que deben estudiarse para lograr hacer obras enmarcadas dentro de ciertos valores estéticos. La perspectiva, el claroscuro, el ritmo, la composición, la proporción, la línea, el color son medios manejados por los artistas de todas las épocas a su entera libertad, pero siempre tras la búsqueda de algo trascendente que supere la realidad para entrar dentro del campo de la creación humana. El lenguaje de las artes plásticas está representado en las obras que están a la vista y que pasan a formar parte del legajo cultural de los pueblos.

La historia del arte va pareja con la de los hombres y sus tendencias tienen mucho que ver con las vicisitudes de los cambios históricos. A partir del Dadaísmo y del Pop Art fue aceptada la destrucción de los valores esenciales y la incorporación de objetos de uso corriente a la expresión artística, como una forma de entender a una sociedad trastornada por la guerra y embriagada por el consumo de bienes materiales. Los artistas plantearon que lo que confiere a las obras su condición de arte es la mera intención y que más importante que la nobleza de las materias empleadas y el recurso de las técnicas es la idea creativa. Posteriormente, el arte no objetual quiso romper con el mercantilismo, con el fin de darle a la idea un valor supremo desligado del objeto como mercancía.

El arte efímero ha sido ampliamente divulgado en las exposiciones de gran renombre artístico, pero abusar de él es confundir el discurso filosófico con el plástico, en el que la pintura o la escultura tienen que explicarse a través de la teoría de las palabras para lograr hacerse entender. Vista de esta manera, la obra pierde su propia fuerza y el lenguaje es más verbal que pictórico. Cada una de las piezas presentadas tiene que tener al lado el análisis escrito que quiera darle el artista para que el público entienda su significado. Esto viene a colación por el abuso que se le está dando en los salones de arte a las instalaciones, a lo conceptual y al minimalismo como expresiones artísticas que, si bien tuvieron su vigencia producidas por un cansancio visual y un agotamiento de los temas, no se justifica que continúen los jurados o los curadores valorándolas en un mundo abierto a nuevas tendencias.

El 57 Salón “Arturo Michelena” es de una pobreza extrema, tanto en el número de obras que fueron aceptadas, ‑27 escogidas y 10 invitados de un total de 364 que fueron enviadas a los cuatro centros de recepción dispuestos en las Bases del Ateneo de Valencia­- como en la calidad de las mismas, con algunas muy buenas excepciones. Grandes espacios ocupados por formas que carecen de otra significación que aquella que quiera darle el realizador, ‑que no tiene ya que ser pintor, escultor o dibujante para materializar su idea creativa‑ ya que la integración de las artes y las instalaciones han dado pie para que cualquier ensamblaje o pieza colocada en el suelo o en la pared sea catalogada como obra digna de consideración, dejando al público perplejo y con una sensación de ignorancia.

Los neófitos nos preguntamos de qué manera se puede medir el arte, si éste es algo tan subjetivo y de tan variadas interpretaciones, una vez que ya se han roto los valores clásicos. Cómo pueden cinco o seis personas que fungen de jurado en una confrontación como el Michelena, o en otra con características parecidas, determinar qué es digno o no de participar en la exhibición, rechazando sin contemplaciones la mayor parte de las obras enviadas, ‑el 93% en esta última edición‑ sin que el público tenga la oportunidad de apreciar el desarrollo del arte hecho en el país en el año que ha transcurrido entre uno y otro salón. Pensamos también que ese rechazo masivo que cada vez se acentúa más en el Salón Michelena se desvía del propósito de “estimular, difundir y comunicar el desarrollo del arte venezolano en todas sus instancias creativas y reflexivas dentro de un ámbito de pluralidad, libertad y confluencia”.

En cuanto al Premio Michelena otorgado a la pintora Emilia Azcárate es de una simpleza tal que lo deja a uno estático, tratando de descubrir el sentido de la poesía y la lectura de la línea que pronunciaron los señores jurados para darle el máximo galardón. La bosta de vaca utilizada por la pintora es un mero recurso técnico que no logra convencemos de su “acercamiento a la experiencia del espíritu en un espacio que no puede ser ubicado en el mundo físico”, como afirmó la artista ganadora. Vemos también que el Premio Michelena dejó de ser único al haberle cambiado las Bases, permitiendo que al cabo de cinco años pueda otorgarse nuevamente al mismo artista. El término la mejor Obra y no la mejor Pintura para conferir el galardón que lleva el nombre de nuestro Arturo Michelena se presta a confusión, por lo que asistimos a un Salón de Artes Visuales enfático en sus propósitos y débil en la presencia de nuestros más connotados artistas. Aceptar a un niño de doce años es otra desviación de un Salón Michelena que pareciera estar perdiendo el norte de su trayectoria. Si bien el papel de los jurados es de gran importancia, pensamos que los artistas deben también ser tomados en cuenta a la hora de decidir estas cuestiones que a fin de cuentas es a ellos a quienes más les interesa.

Publicado en el Carabobeño el 01-12-99

16 octubre 1999

Arte y ciencia en la Obra de Rubén Núñez



Para entender el arte de Rubén Núñez hay que entrar en el campo de la física, sobre todo lo relativo a la óptica y las emisiones de luz por la fuente luminosa del rayo láser. Sus hologramas son de una belleza enigmática, porque el espectador no capta de dónde salen esos colores que transparenta el cristal con efectos vibratorios y formas tridimensionales vistos desde un ángulo determinado y a cierta distancia entre la luz y el objeto. Las aplicaciones del láser están todavía en estudio y son variadas. Una de ellas es la Holografía, arte‑ciencia‑ técnica dirigida a la creación de imágenes en tercera dimensión.

Nuestro artista está de visita en Valencia con motivo de la presentación del XXVI Salón Nacional de las Artes del Fuego, en el que exhibe tres jarrones de fino cristal y elegantes diseños geométricos en los que destaca la pureza de los colores amarillo, azul, rojo con la claridad del vidrio. ‑Traer esas piezas a Valencia significó un gran esfuerzo y yo siento que aquí no se valora lo suficiente lo que hago‑ nos dice Rubén una tarde en que lo invité a conversar sobre su trabajo. Mientras el Ateneo de Valencia nunca me ha invitado a exponer, lo hizo el de Estocolmo. Vivimos en un mundo tridimensional y nos expresamos en dos dimensiones. Lo que sucede con la Holografía es que es una técnica muy costosa‑agrega.

Su participación en el Salón tiene que ser motivo de orgullo para nuestra ciudad, pues siendo hijo nativo de Valencia, es un artista del mundo, el más destacado de cuantos hay en el arte de la Holografía. Está representado en los mejores centros artísticos internacionales y nacionales. En el año 1959 obtuvo el premio en el concurso del Coming Glass Museum por la exhibición de uno de los 12 cristales más bellos del orbe. Ha expuesto en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y ha sido invitado especial en los Museos de Ciencias de Washington, Filadelfia, Munich, Frankfurt, Londres, Paris. En los años 1986 y 1988 obtuvo los premios Neumann y CONAC del Salón “Arturo Michelena” y el premio Universidad de Carabobo en el XVI Salón Nacional de las Artes del Fuego.  Su obra “Cristal del Planeta Arco Iris”, colección de la Galería de Arte Nacional, le dio la vuelta al mundo. Otras obras, como “El Árbol del alma”, “Anillos de Alegría” , “Cristal Fotónico” forman parte de colecciones privadas.

Los inicios de Rubén fueron en la pintura y el diseño del vidrio. Estudió en Caracas y luego en Murano, Italia. Formó parte del movimiento abstrato‑geométrico del grupo Los Disidentes de Paris en el año 1950. A partir de entonces comenzó a plantearse los efectos de la vibración retinal mediante repeticiones de barras de color horizontales y verticales. Propuso obras que hacían percibir formas y colores virtuales. Es el primer artista cinético venezolano, adelantándose a Soto desde el año 1951. Nos explica que, descubriendo la cuestión interferencial y la secuencia de las líneas, buscó excavar más adentro del cinetismo y llegó a la Holografía después de mucho estudio y experimentos. Propone para la Venezuela actual que en el concepto cultura se incorpore la Ciencia y Tecnología como parte integral del Arte y Humanidades. Si los separamos, vamos a seguir igual ‑afirma. Qué hacen el periódico y el poema si no pasan por Internet. Hemos comprado tecnología, pero nuestras universidades han estado a espaldas de ella. El diario “El Carabobeño”, con el Museo de la Imprenta, está innovando.

Rubén es un buen conversador y, al iniciar el diálogo con él, pareciera abstraerse en su interioridad para sacar de adentro todo lo que piensa. Suelta las palabras con profusión de ideas sobre la creación en nuestro país de un museo de Ciencia y Tecnología, su gran sueño por el que se ha desvelado tratando de convencer a los gobiernos, institutos científicos y universidades de la importancia de estos centros para el progreso y el desarrollo tecnológico.

En la publicación “Caminos de Civilización”, auspiciada por el centro Espacio‑Luz y editada por la Universidad de Carabobo, abunda sobre el tema y enfatiza que, mientras las exposiciones de arte han aumentado considerablemente en los últimos años, las de ciencia han sido escasas. Entre los proyectos o diseños que ha presentado en diversas oportunidades están: Centro de Estímulo a Innovadores del INCE, Caracas, 1970. Museo de Historia y Tecnología, Proyecto para la Gobernación de Caracas, 1974. Proposición A.C.T.O. (Arte Ciencia Tecnología Orbe), Concejo Municipal de Valencia, 1974. Centro de la Transparencia Floven, 1980. Centro Arco‑Iris, diseño proposición, Rectorado y CODECIH, Universidad de Carabobo, 1989. Centro Espacio‑Luz, Valencia 1990. El Didactron, CONICIT 1971 y el Museo de la Industria Ricardo Degwitz, 1987, inspirados en el proyecto Instituto de la Evolución o Museo Central, entregados al Ministerio de Fomento.

Publicado en El Carabobeño el día 16-10-99

08 octubre 1999

La Casa de la Estrella


 

Pese a la protesta del Centro de Historia del Estado Carabobo por el derecho que tiene sobre la Casa de la Estrella como sede permanente, el Gobernador Henrique Fernando Salas Feo procedió a inaugurarla el pasado Domingo 19 de Septiembre en un acto oficial que, si bien estuvo concurrido, fue ignorado por muchas personas que sintieron que esa fue una muestra más de la distancia que separa al sector gubernamental del cultural, cuando el primero quiere imponer sus criterios sin tomar en cuenta los liderazgos naturales que se han formado en torno a las variadas disciplinas intelectuales y artísticas que abarcan cada una de ellas su área de influencia, en correspondencia con todas las otras, sin otra recompensa que la de participar en los círculos con los que se es afín.

Se trata simplemente de que el Centro de Historia fue despojado de su inmueble legítimo para que el Museo Casa de la Estrella pueda instalarse en él. No es una nimiedad lo que se discute, sino más bien la profundización de un conflicto que se planteó desde el momento en que el Gobierno Regional pretendió dejar sin efecto ya desde el año 1996, por el simple hecho de haber sido el que costeó los gastos de restauración de la célebre casona, el acuerdo de la Asamblea Legislativa que creó el Centro de Historia en el año 1979 y se lo entregó a los historiadores para que fuera su sede permanente, firmándose 10 años más tarde el contrato de Comodato entre el Gobernador de entonces, Prof. Pablo González y el Presidente del Centro Luís Cubillán Fonseca. Muy poco de la historia de Valencia se ha guardado y, si algún mérito tienen los historiadores es el de saber apreciar lo viejo, inmersos como están en el estudio del pasado. Ellos cuidaron esa casa, impidiendo en una ocasión de la que hay testimonio fotográfico, que la derribara la picota del progreso.

La comunicación enviada al Centro de Historia para informarle que ya no tenía ningún derecho sobre el inmueble es imperiosa, argumentando razones económicas porque el Estado es el que tiene los recursos y el que puede costear los gastos de mantenimiento, siendo además el que pagó la restauración. Es cierto que los trabajos realizados han sido magníficos y que la casa recuperó su originalidad, pero es injusto que los historiadores no puedan sesionar en ella porque no tienen dinero propio para sostenerla. Por nada valen los subsidios que el Estado hace a los entes públicos o privados sin fines de lucro, si se les considera incapaces de administrar con probidad las instituciones que representan.

Eso quiere decir que 30 años de asociación de un grupo de personas que figuran en la intelectualidad carabobeña, a la que pertenecieron Monseñor Luís Eduardo Henríquez, el Dr. Fabián de Jesús Díaz, Don Torcuato Manzo Núñez, Felipe Herrera Vial, Luisa Galíndez, Alfonso Marro, Dr. Adolfo Blonval López, Dr. Ignacio Belleza, Arturo Machado y otras distinguidas personalidades del pasado y del presente se echan a un lado, cediéndoles por un tiempo determinado un espacio en la parte de atrás de la casa para !as dependencias administrativas. En ese espacio trasero están la biblioteca y hemeroteca bien dotadas y organizadas, así como la galería de retratos de los miembros de la Academia fallecidos donde se hacen los actos de incorporación de nuevos miembros, sin poder usar el besan salón de la Casa de la Estrella porque así lo decidió Fundapatria.

No logro imaginarme como podría llevarse un problema personal al plano institucional, o como puede tratarse en pequeño un asunto que tiene que ver con lino de los inmuebles más antiguos e históricos de Valencia y del país, puesto que allí nada más y nada menos surgió la nacionalidad venezolana. La creación de la Fundación del Patrimonio Histórico y Cultural de Carabobo (Fundapatria), en el año 1996 por el Gobernador de esa fecha Henrique Salas Römer, no tendría que haber sido motivo para someter al Centro de Historia ni a ninguna otra institución cultural o cívica que ha hecho vida en esta ciudad a los vaivenes de la política o de los ciudadanos de fumo que trabajan alrededor de los dirigentes del estado, cuando se sabe que ellos son transitorios y en cambio las instituciones permanecen en el tiempo, siempre que existan personas voluntarias que las sostengan. Los términos de la comunicación enviada que mencioné no plantearon en ningún momento una coexistencia pacífica entre Fundapatria y el Centro de Historia, sino más bien una anulación del comodato.

En todo este asunto debe quedar claro que la Casa de la Estrella no es ningún museo y su función no es mostrar objetos ni exhibir afiches, sano servir de sede de la Academia de la Historia de Carabobo definida con el propósito de realizar investigaciones sobre historia nacional y regional y de promover la conservación de las reliquias históricas y monumentos públicos del Estado, cumpliendo con los estatutos que en todos esos aspectos están muy bien orientados hacia la preservación de nuestra nacionalidad y el estudio de la historia. Cualquier otra desviación que se le quiera dar sería apartarse de la legalidad.

Publicado en El Carabobeño el 8-10-99

10 septiembre 1999

Chuchuíta Carabaño de Díaz



NOBLE DAMA DE LA VALENCIANIDAD

Siempre que converso con Chuchuíta, como cariñosamente la llamamos todos los que la queremos, algo me hace sentir bien, como si escuchara sus palabras guiadas por conceptos detenidos en una mente clara, producto de la experiencia de los años y de una sólida formación humana. Ella tiene el don de la armonía interior que transmite seguridad en lo que dice y en su hogar sigue siendo la llama de luz que enciende toda su casa.

Al recibirme con paso suave, se lamenta de que sus piernas le han comenzado a molestar, lo que no le impide dirigir los deberes de una familia tan unida a ella por lazos de amor que no dejan de llamarla o visitarla ni un solo día, ya sea uno de sus 4 hijos: John, Magaly, Fabián y Gloria, o alguno de sus 15 nietos, casi todos ya casados, o de sus 17 bisnietos. Su residencia en la calle Colombia inspira la nostalgia de aquellos caserones solariegos del centro de Valencia, el solar cobijado bajo los grandes árboles frutales que en un tiempo estuvo sembrado de rosas, llegando a tener más de 130 variedades, la rosa Tosca, la de las Nieves y tantas más. Ahora, al trasponer la reja de entrada, hay una casa grande de muñecas para que los nietos jueguen y unas jaulas con aves de corral, pájaros, materos y una sombra que atempera el ardiente calor del mediodía.

La memoria de su esposo, el Dr. Fabián de Jesús Díaz, cobra vida en los retratos que hay en las paredes y mesas de la casa y en los recuerdos de tantos años compartidos. Nos dice que lo conoció en Villa de Cura, adonde él fue a hacer la rural y en el año 1937 se vino a vivir a Valencia, después de un idilio que fue el inicio de una prolongada relación matrimonial que duró más de 50 años. Formaron una pareja vinculada a las mejores iniciativas sociales y culturales de la ciudad. Afirma que él fue muy luchador. Fundó las primeras medicaturas rurales junto con el Dr. Manuel García, así como también el Colegio de Médicos del Estado Carabobo, la Sociedad Amigos de Valencia, la Sociedad Bolivariana y el Centro de Historia.

Fue el Dr. Díaz quien la propuso, en una directiva encabezada por Gisela Guerra Méndez y de la que él formaba parte, para presidir el Ateneo de Valencia en el año 1942‑1943. Fue reelecta para el siguiente período 1943‑44 y una vez más en el año 1962‑63. Durante su gestión se creó el Salón “Arturo Michelena” en 1943, siendo Presidente del Estado Tomás Pacanins y Secretario de Gobierno Julio Morales Lara.

Al hablar del Salón, nos dice que el Premio Michelena fue creado para la especialidad de Pintura y como tal es partidaria de que esa distinción debería conferirse sólo a esta disciplina. Entre otras actividades realizadas con acierto le correspondió celebrar los cien años del Ateneo, tomando en cuenta que en el año 1842 se había fundado el primero de Valencia, que después se cenó por los vaivenes políticos , inaugurándose definitivamente el actual en 1936. En la actualidad sostiene que el Ateneo debe llevar la cultura a todos los niveles y que las directivas y la presidencia deben renovarse, puesto que el Ateneo no es propiedad de nadie en particular. La pregunta obligada es sobre su opinión del deterioro que ha sufrido la Casa Páez, a la cual ella y su marido especialmente estuvieron tan ligados. No vacila en afirmar que le han rebajado la asignación, por lo que no tiene cómo mantenerse. Es indudable que la transformación de Valencia de ciudad pequeña y tradicional a urbe industrial y populosa contrajo la cultura y los gobiernos no le han prestado la debida atención.

A los 86 años Chuchuita tiene una mente lúcida, no sólo para estar atenta a todo lo que sus hijos y allegados le llegan a plantear frecuentemente, sino para continuar al servicio de las Damas Salesianas que ella fundó en Valencia hace una década y para seguir con las obras sociales que ayudan a tanta gente necesitada. En estos días está colaborando con el Padre de la Iglesia María Auxiliadora para lograr restaurar las pinturas del altar principal. El tema de la política lo aborda con gran preocupación, porque siente que el presidente Hugo Chavez está fomentando el odio entre los venezolanos, al dividirlos entre los que él llama la clase corrupta de los gobiernos del régimen democrático y los honestos que lo siguen a él, según su manera de ver muy personalista e impetuosa. Le recomienda al Presidente que tenga el “oído pelan” para que oiga las recomendaciones que le hace el pueblo venezolano y no se equivoque, puesto que la situación actual es muy delicada.

Venezolana por los cuatro costados, ella afirma que sus huesos se quedarán en esta Patria a la que siempre ha procurado servir. Su familia por ambos lados hizo mucha historia. Nos dice que su tatarabuelo, Miguel Carabaño y Ponte, fue asesinado en las guerras de la Independencia bajo las huestes de Monteverde, así como también un hermano de él llamado Fernando. Su bisabuelo por el lado paterno recibió la condecoración Sol del Perú en la Batalla de Ayacucho, donde peleó al lado de Sucre. Su abuelo José María Tosta García, farmaceuta en Villa de Cura, creó una planta de luz de acetileno con instalaciones de tubería con la que alumbraba toda la casa. Hija de Don Rafael Carabaño Pérez y María de Jesús Tosta Lanz, Chuchuíta es una noble dama que ha visto transcurrir este siglo de grandes cambios analizándolos con un profundo sentido cristiano. El hombre se cree un ser superior y hay una tendencia materialista que olvida a Dios, una corriente ficticia se extiende sobre el mundo moderno, que en este fin de milenio está muy convulsionado, sostiene. No acepta la clonación, porque la creación es sólo potestad divina y en la huella digital de cada ser humano ve la magnificencia del Creador. Cada persona es única, no puede haber otra igual, asegura con convicción.

Vivir a plenitud un siglo que se cierra, para abrirse a un nuevo milenio lleno de interrogantes, es una conquista lograda con satisfacción, concluye Chuchuíta con la sonrisa de quien en todos esos años ha cumplido una labor.

Publicado en El Carabobeño el 10-09-99