19 octubre 1998

Expectativas Electorales



La política venezolana está en su punto más álgido en estos meses finales del año 98, próximo a la elección del nuevo gobierno. Como una hábil maniobra política, la separación de las elecciones regionales de las nacionales abrirá un paréntesis para los reacomodos de último momento, cuando el punto culminante del 6 de Diciembre decide la suerte del futuro Presidente de la República. La candidatura esta más que peleada entre once aspirantes, de los cuales cuatro de ellos tienen chance de ganar, abriendo el compás de los pactos de ultima hora y la elocuencia de las palabras transformadas en promesas. Es indudable que lo que requerimos es a alguien que conduzca a la nación por buen camino y para ello urge una serie de condiciones que los candidatos procuran cubrir en las numerosas presentaciones publicas ante destacados panelistas, en foros televisados y en los recorridos por todos los pueblos y ciudades de la geografía nacional.

Maduro en años pero inconsistente en la practica, el gobierno del pueblo soberano no ha cumplido con las expectativas de la estabilidad socioeconómica, anclado en la pobreza del 80% de la población y el mal manejo de la administración publica. La situación es de total incertidumbre por la disolución de los partidos, dándose el caso peculiar que figuras prominentes de una u otra filiación política se han cambiado de bando desertando de sus propias filas para pasar a la oposición, por lo que hay copeyanos en AD, adecos con chavistas y masistas o copeyanos con Salas. Juego de intereses encontrados o simple razonamiento lógico el común de los venezolanos esta confundido. En un artículo de opinión publicado en este mismo diario el pasado 5 de Octubre dice el columnista Justo López Madriz que “por primera vez en cuarenta años de democracia la panorámica electoral luce confuso y atemorizante”, sosteniendo más adelante que el bipartidismo se rompió por la pérdida de las bases ideológicas.

La disolución de los partidos tradicionales por obra de los líderes fundamentales de esas organizaciones, como fue el caso del Presidente Rafael Caldera al abandonar a Copei para fundar Convergencia y el aislamiento a que fue sometido el ex‑presidente Carlos Andrés Pérez por parte de sus compañeros de base cuando fue derrocado para someterlo a un juicio político, provocando una ruptura entre los que estuvieron a favor de la acción y las que la rechazaron. El lanzamiento de dos militantes de AD en estas elecciones, Alfaro y Claudio, confirma tal aseveración, acentuándola la candidatura de Miguel Rodríguez con el programa económico que sacó a Pérez de la presidencia.

En cuanto a Copei se refiere, el resquebrajamiento ideológico lo hace temblar en la cuerda floja del oportunismo, al haber dejado a un lado a la militancia y a la juventud socialcristiana que se formó en los cuadros de la lucha programática. El candidato más idóneo para estas elecciones era Eduardo Fernández, sin duda un hombre que trató por todos los medios de impulsar su plataforma política recogida en su proyecto Pensamiento y Acción. Al dejarlo a un lado y escoger a Irene Sáez Copei se equivocó, porque ella no transmite la imagen de personalidad fuerte que todos ansían para que la gobernabilidad se manifiesta con mano dura contra la corrupción, la inseguridad personal, jurídica y fronteriza y la inestabilidad socioeconómica. Irene ha demostrado ser una mujer con grandes dotes de superación, pero su figura de mujer bella y dulce la entraba en las momentos en que el país pasa por una profunda crisis.

La ruptura de los partidos y la desconfianza de los venezolanos en el sistema tradicional que terminó por desencantar los ánimos, dejó la brecha abierta para el surgimiento de los dos candidatos que polarizan la intención de los votos: Hugo Chávez Frías del Polo Patriótico en representación del militarismo de izquierda, can un mensaje bolivariano qua lejos de tranquilizar asusta al mezclar en sus discursos a la Biblia con las armas. Chávez es un enigma tildado por unos de dictador y comunista y por otros de hombre valiente y nacionalista. La Constituyente que él propone podría ser una mera formalidad para disfrazar un estado de confusión tal que acabaría por hundirnos en el caos del populismo. La opción de Henrique Sales Römer se debate entre los que ven en el a un líder de gran preparación e inteligencia y los que por el contrario lo señalan autoritario y dispendioso en el gasto publicitario y proclive a ejercer una dinastía familiar tan alejada de nuestro sistema de alternabilidad democrática.

Falta poco tiempo para que la incógnita se despeje, primero en la escogencia del candidato y posteriormente en sus ejecutorias públicas, que deberían corresponder a los planteamientos programáticos de sus campañas electorales. Desencantado como esta ya el pueblo venezolano de promesas incumplidas, depositará con fe ciega su confianza en aquellos gobernantes que respondan mejor a sus expectativas, porque si bien el piso político de los partidos esta hundido, el país tiene que seguir hacia adelante y el surgimiento de nuevos liderazgos podría ser de buen presagio para una conducción novedosa fundada en un modelo de desarrollo sostenido en el bienestar individual y el progreso social.

Publicado en El Carabobeño el 19/10/98

21 agosto 1998

Desempleo



La inestabilidad del mercado laboral es un signo de la tambaleante economía nacional. Las empresas no pueden continuar sosteniendo las abultadas nóminas de los años prósperos de décadas atrás. Cientos de trabajadores han quedado cesantes por reducción de personal, como el caso reciente de Telares Maracay que dejó en la calle a mil cuatrocientos empleados, porque la empresa se declaró en quiebra al no poder cubrir los elevados costos de producción en una economía distorsionada por los altos intereses, servicios a impuestos costosos y devaluación. El secretario general de la CTV, Carlos Navarro, declaró que cien mil trabajadores han sido despedidos desde Mayo hasta la fecha.

Manufacturas que tenían doscientos trabajadores hoy tienen sólo cincuenta. Otras de dos y tres turnos se han quedado con uno, disminuyendo la oferta al contraerse la demanda. Según declaraciones de la industria automovilística, la venta de vehículos se ha reducido en un 40% , obligando a las ensambladoras a bajar la producción. Igual sucede con la rama metalmecánica y en cuanto a la textil la situación es dramática, ya que la libre importación de ropa deja a la fabricación nacional en competencia desigual con la manufactura asiática, particularmente. La industrial del calzado sufre, así como la textil, la competencia desleal que le impone el contrabando y la importación de zapatos en detrimento de lo hecho en Venezuela.

El presidente de Conindustria Luis Henrique Ball anunció la caída de veinticuatro mil puestos de trabajo menos en el segundo trimestre del 98, afirmando que esto ocurre porque la industria no tiene donde colocar los productos. Así también el presidente de Fedecámaras Francisco Natera alerta sobre la quiebra masiva de empresas debido a la política confusa del Banco Central, del Ministerio de Hacienda y de la asociación bancaria. En cuanto a los trabajadores del Estado, la burocracia continúa siendo frondosa, constituyendo un verdadero problema para el gobierno tener que despedir a tanta gente que sobra en la administración pública, pero que mantiene en sus puestos para evitar un conflicto social de gran magnitud, no estando el sector privado en capacidad de absorber a toda esa masa laboral que se desplazaría en busca de nuevas oportunidades.

En la reciente 54 Asamblea Anual de Fedecámaras se puso de manifiesto una vez más la protesta del sector industrial por la falta de incentivos para fortalecer la economía, agravada por la cuestión electoral que todavía no se ve muy clara con el posible triunfo del Chavismo y con la ruptura de los partidos políticos que tiende a confundir la situación. Empezando por la comida, que es la base de sustentación del pueblo, aquí es mas fácil importar que sembrar y cosechar en suelo venezolano, lo que ha dejado a la agricultura en su peor momento y los campos abandonados, mientras en las ciudades crecen los cinturones de miseria y se agrava el desempleo. Según un estudio de la Oficina Central de Estadística a Informática en el primer semestre de 1998, la población desocupada es de un millón cien mil personas y el sector informal de la economía alcanza a unos cuatro millones. El desempleo es un circulo vicioso que conduce a la pobreza puesto que a menos trabajo hay menos riqueza en poder del público, limitándose la expansión del gasto y contrayéndose el consumo.

Por otra parte, en Venezuela hay escasez de mano de obra calificada, debido a las deficiencias de nuestro sistema educativo. Sobre todo a nivel técnico, la mano de obra está poco preparada, teniendo muchas veces que recurrir a la improvisación que proviene de aprender en el lugar del trabajo, puesto que en cualquier actividad laboral se trata de sacar adelante la faena propuesta y así como para el patrón es importante conservar a aquellos empleados que conocen bien su oficio, así también para éstos es conveniente mantener un cargo estable y bien remunerado. Machos trabajadores se han formado por sí mismos, al tener que salir a la calle a buscar un oficio para sobrevivir en una sociedad en la que todo tiene un precio, representando el trabajo el rendimiento económico fundamental para cubrir las necesidades de subsistencia, salad, vivienda y recreación. “Tanto sabes tanto vales” es un dicho que mantiene vigencia plena y es por eso tan importante la preparación profesional como es la obtención de puestos vacantes. El saber cómo siempre paga a la horas de tener que recurrir a alguien para reparar un motor de carro, un artefacto doméstico o una complicada máquina electrónica y en cualquier empresa grande o pequeña los trabajadores son un factor de producción determinante.

La gerencia moderna insiste en el entrenamiento y motivación del personal para hacerlo sentir responsable por la labor que ejecuta. Aunque los enemigos de la industria sostengan lo contrario, a una empresa no le interesa despedir a los trabajadores bien entrenados, siendo por el contrario signo de progreso poder sostener una nomina abultada. Por otra parte, el país necesita gente preparada en las variadas ramas del quehacer nacional, puesto que la especialización es una necesidad en el mundo actual y cualquier oficio es importante si se sabe desempeñar bien. Un mecánico de carros, un electricista o un trabajador de la salad conocedores de su profesión son personas apreciadas por Bus conocimientos y se (rata de que todas encajen en el complejo engranaje social. Dejar a gente sin trabajo es injusto cuando el país necesita de todos para salir adelante. Una política de pleno empleo, bien remunerado y especializado, es fundamental para mantener la paz y lograr el equilibrio del sistema.

Publicado en El Carabobeño el 21-08-98

10 julio 1998

Fútbol y Política



Si bien Venezuela no tiene tradición de fútbol ni mucho menos participa en el Mundial, la teletransmisión de los juegos ha paralizado a medio país, centrándose la atención de los espectadores en los encuentros entre los equipos representantes. El Mundial de Fútbol que se juega en Francia ha acaparado el centro de los acontecimientos, dejando a  la política en un segundo plano, a tan sólo seis meses de las elecciones nacionales. Es como un paréntesis  de gran frenesí antes de entrar de lleno en la contienda electoral.

Emoción y competencia, el fútbol es tan apasionante como enérgico, tan ágil como el balón que rueda con tan sólo un puntapié. Dando patadas y cabezazos a la pelota para meterla en el arco, pasándola  de uno a otro pie en una combinación de destreza y vigor, los jugadores se mueven con tanta rapidez que el dinamismo es uno de sus mayores atractivos.  La fortaleza física es una condición fundamental par ser un buen goleador, pero también la inteligencia y habilidad para manejar bien las situaciones favorables. Por Brasil el Rey Pelé se hizo famoso al anotar goles que estremecieron al mundo futbolístico. Por Argentina, Maradona saltó al estrellato. Bebeto y Ronaldo, Baggio, Hernández, Vieri y Batistuta son nombres que pasarán también a la historia de los mundiales, con récords que reseñan los medios de difusión deportiva, indicativos de estrategias afinadas en las canchas para colocar la pelota tras burlar al arquero en el campo contrario.

La política, en cambio, tiene a la gente fría. No despierta entusiasmo. Aquellas multitudes que estremecidas vitoreaban a los líderes de masas se han apagado, sumidas en el letargo del conformismo. Votar por el menos malo y no por el mejor es la consigna, porque los políticos han perdido credibilidad. Ya nadie confía en ellos, tan hastiados estamos del doble discurso. En tanto que en la política vale el juego bajo para tumbar al adversario y las reglas del juego no se respetan, las zancadillas en el fútbol se pagan con penalty declaradas por el árbitro y su agresión es objeto de caída, no sólo física sino de puntuación, por lo que los jugadores tienen que cuidarse muy bien de no facilitarle el triunfo al rival. En el deporte los puntos se cuentan con exactitud, sin medias tintas y para ser el mejor hay que esforzarse.

De tanto jugar sucio, los políticos en Venezuela le han dado golpes mortales al sistema democrático, que lleva ya 40 años sufriendo los embates de las malas pasadas. El presidente Caldera se empeñó en una segunda vuelta para terminar por darle un puntapié a la economía nacional, hundiendo al país en una crisis financiera agobiante. Y preparándose para las próximas elecciones, Alfaro luce cansado a su avanzada edad y no se vislumbra que pueda anotar la “V” de la victoria con tan escasas fuerzas. Claudio se precipitó tanto al separarse de su equipo que se propinó un auto gol, facilitándole la llegada al equipo contrario. La tersura de Irene y su larga cabellera le restan energía para emocionar a las multitudes que la ven más como la madrina de los juegos que como la campeona. La altivez de Salas Römer le impide patear desde el suelo, prefiriendo los caballos para el lanzamiento, lo que le quita fortaleza. Chávez juega solo sin el apoyo logístico que le facilite un resultado favorable.

Es fácil desligar al fútbol de la política y hay mucho de nacionalismo exaltado en las preferencias del público, quizás por el hecho de que cada uno de los equipos representa a un país, completando treinta y dos las delegaciones en esta temporada. Se enarbolan los colores patrios en los campos de juego y en las celebraciones por el triunfo, o en el ímpetu de la derrota,  el sentimiento patriótico siempre sale a relucir. Estados Unidos versus Irán, Inglaterra versus Argentina, las grandes potencias contra los países en desarrollo compiten por igual en encuentros que apuestan a que ganen los mejores. La presencia de los reyes de España,  Juan Carlos y Sofía, aupando a su país cuando le tocó jugar, es indicativo de la pasión que sienten los españoles por el fútbol, hasta el punto de considerarlo orgullo nacional. Así también el príncipe Carlos de Inglaterra se ha mezclado con el público para ver de cerca a su equipo, demostrando el interés que siente por el deporte que logra hermanar a los pueblos cada cuatro años, haciéndolos vibrar con emoción en tan sólo treinta y tres días de reñida competencia.

Venezuela no participa en el Mundial con un equipo que la represente, pero sentimentalmente sus preferencias están con Brasil o con cualquier otra delegación latina.  Las manifestaciones del pueblo cuando sale en caravana a celebrar, tocando cornetas y agitando banderines, son tan espontáneas como alegres, tan contrarias al tropel de protestas aireadas por los malos gobiernos.

El gol es grito de júbilo para el jugador que coloca la pelota en el arco. El narrador arrastra la O aclamando el goool que es la clave del triunfo. Los fanáticos se estremecen y la ola no se hace esperar. Sesenta mil personas sentadas en un estadio, millones de miradas puestas en una cancha y los jugadores que no cesan de patear son un espectáculo de grandes proporciones.  Lo suficiente como para justificar la categoría de campeonato mundial.

Publicado en El Mundo el 10-07-98

Publicado en El Carabobeño el  06-07-98

08 junio 1998

Tráfico Pesado



Con un aumento desbordado de la población en el que la planificación urbana por parte del estado ha ido ala zaga del progreso, Valencia se ha extendido hacia los cuatro puntos cardinales, ampliándose la red de circulación vial en una variedad de rutas que se conectan Para darle acceso a diversos sitios de la ciudad 1 a estructura vial de nuestra capital presenta cuellos de botella que entorpecen el tráfico en las calles que se han quedado estrechas o a las que no se les han construido los debidos empalmes El elevado que comunica a el Viñedo con el Trigal, el que une a la avenida Femando Figueredo con la Andrés Eloy Blanco y por abajo a la calle Guzmán Blanco con el Paseo Cuatricentenario y el elevado de La Quizanda fueron hechos en pasadas administraciones con el propósito de aliviar las comunicaciones, así como la redoma de San Blas fue transformada en una estructura aérea de doble piso.

Con la excepción de la autopista del este, Valencia carece de otra vía rápida que la comunique directo de norte a sur. Como continuación de la autopista regional del centro, ésa ha pasado a ser una avenida de eran circulación, congestionándose particularmente con el tráfico vehicular de la zona industrial y el que pasa de Caracas o Aragua hacia Puerto Cabello, sin que la variante Guacara‑Bárbula contribuya mucho a aligerar ese paso, ya que la mayor parte de los conductores no se desviar para tomarla sino que prefieren seguir de largo por la autopista. En el centro la avenida Bolívar cruza en la Cedeño y se topa con la redoma de Guaparo en el norte, en la que desembocan los carros que salen de la autopista para seguir hacia Naguanagua o entrar a Valencia.

Por no haberse concretado las expropiaciones. por falta de recursos o de voluntad política, hay vías que no se han continuado para darle fluidez a importantes avenidas que demandan premura en su ejecución La ampliación de la avenida Bolívar a partir de la Cederio está paralizada, dejando trunca la principal arteria de la ciudad. El enlace vial que conectará a Mañongo con la avenida Universidad cuya conclusión fue prometida para este año avanza lentamente. El Paseo Cabriales llega hasta los limites de El Trigal, interrumpiendo el paso en la avenida San José de Tarbes, la avenida Aranzazu se ejecuta con una pasmosa dificultad y las zorras del sur de Valencia tienen tina pésima vialidad.

En las calles intentas de la ciudad se forman algunos cuellos de botella que se hacen insoportables en las horas pico La Roias Queipo. cruce con avenida Bolívar, es muy estrecha parra los carros que salen de la autopista, por lo que la trafica es inevitable. letal sucede en la penetración a la Urb. Santa Cecilia, cruce con avenida Andrés Eloy Blanco y otro tanto al bajar el elevado de Los Colorados. En la avenida Bolívar norte, frente al Banco Unión y la Torre Camoruco el congestionamiento de vehículos y autobuses molesta la paciencia de los conductores. La circulación en el casco de la ciudad es pesada por lo angosto de las calles v las deficiencias del transporte público

El automóvil es el medio de transporte fundamental a nivel particular y el autobús o camionetica para uso colectivo. Montarse sobre ruedas para poder llegar a tiempo es un imperativo de la vida moderna en ciudades extensas de autopistas que conectan a unas poblaciones con otras, para facilitar el tránsito de gente y de mercancías cometiéndose el gravísimo error de desmantelar la red ferrocarrilera que teníamos anteriormente v los tranvías aire cubrían rutas centrales, saliendo de la estación que hoy ocupa el Rectorado.

No estamos acostumbrados a planificar nuestra actividad diaria y salimos a la calle a cada momento, haciendo uso individual del automóvil en lugar de invitar al vecino o al compañero de oficina a salir con nosotros. Tampoco nuestras calles tienen buenas aceras para caminar y queremos tener todo cerca, Por lo que estacionamos el carro en cualquier parte con tal de quedar bien pegados del lugar al que vamos. La falta de regulaciones estrictas y un sistema de Paradas de autobuses desplazadas eme se Presta todavía a muchas confusión no acaban de mejorar el tráfico. En las calles interiores, los autobuses todavía acostumbran detenerse a cariar o bajar Pasajeros en medio de la vía, sin importarles los que vienen atrás. Los puestos de SAVI en las avenidas principales harían inútil el Papal de tres mujeres fiscales en cada uno de ellos, si los semáforos estuvieran bien sincronizados, pero éstos funcionan con todas las fallas de nuestro sistema eléctrico, obligando a los conductores a mantener la tensión para adivinar los cambios de luces.

La proliferación de negocios en casas se presta a la anarquía urbana y los locales comerciales con puestos de estacionamiento muchas veces escasos, unido al irrespeto del flechado y a la circulación de los vehículos en doble vía‑ estacionándose a ambos lados de la calle, así como la alta densidad de población concentrada en poco espacio son factores que también entraban el tráfico. Desplazarse con facilidad es una necesidad para el ritmo de vida actual que transcurre gran parte del tiempo en la calle, con la misa de la gente une se mueve en una y otra dirección. Es por eso que odiamos el tráfico cuando quedamos atascados en una cola que no avanza, hasta que los nervios en punta nos hacen vociferar y sufrir del stress tan común en nuestra sociedad actual.

El crecimiento de Valencia tiene que ir parejo a la vialidad, correspondiéndole a las autoridades competentes para que la comunicación vehicular se desenvuelva fluidamente y la ciudad sea un lugar vivible en el mejor sentido del término.

Publicado en El Carabobeño el 08-06-98

25 mayo 1998

El dinero vale todo



A nadie se le ocurriría en esta época guardar su dinero en un hoyo en el jardín, tal y como hacían en el pasado cuando el dinero valía poco y las cosas eran tan baratas que el centavo y la locha eran monedas de uso común, así como  el medio, el real y el bolívar servían para, comprar la comida y para pagar los servicios, sumando cinco, diez o quince bolívares se completaban los jornales y los alquileres. La vida era mucho mas sencilla, no había lujos ni publicidad comercial, mucho menos sociedad de consumo, ni el ansia de dinero desmesurada que aguijona actualmente a mucha gente, provocada por un sistema financiero competitivo basado en el neoliberalismo económico.

Todavía en los años setenta el costo de la vida era relativamente barato. Un profesional recién graduado ganaba cinco mil bolívares y el alquiler de una casa no pasaba de veinte mil, costando su adquisición no más de doscientos mil bolívares. Comprar un carro era un asunto de cincuenta mil bolívares, cuando mucho. Eran los tiempos del dólar a 4,30 y el dinero alcanzaba para todo. Los bancos tenían su actividad y ya, por supuesto, los depósitos se habían incrementado, en la medida en que la economía comenzó a moverse y los precios, al principio tímidamente, comenzaron a dispararse En la década de los ochenta, tras la jornada del Viernes Negro, cuando el bolívar frente al dólar sufrió su primer descalabro, el dinero se descompensó dando inicio a un proceso inflacionario que sacó a la unidad monetaria del bolívar fuera de circulación, dejando a las de menor valor como piezas de museo de las que ya la gente ni se acuerda 

Es a partir de la década actual que los bancos comenzaron a ejercer su tiranía sobre el público ávido de guardar el dinero donde obtuviese mayor rendimiento, puesto que la depreciación de la moneda producto de la inflación y de la especulación financiera, ha sido tan aguda que ya los billetes de cinco mil bolívares se han quedado cortos para satisfacer medianamente la unidad de demanda de bienes y servicios, teniendo que recurrir ahora a los millones y hasta a los millardos para, cubrir los costos de cualquier operación de compra-venta.

Con un flujo de dinero tan elevado, ir al banco se convirtió en una necesidad casi diaria, así como ir a la oficina, al supermercado o a hacer cualquier otra diligencia imprescindible Descuidar el balance de las cuentas es tan grave como dejar de trabajar, pudiendo la persona descapitalizarse en poco tiempo si no está atenta a la baja de los intereses o a la cámara de compensación al efectuar sus depósitos. Por otra parte, la inseguridad personal ha hecho que nadie se atreva a tener mucho dinero guardado en la casa.

Cuando los bancos comenzaron a jugar con las tasas de interés hace unos años atrás, antes de que estallara la crisis financiera, llegando a ofrecer hasta más del 30%, aquello se convirtió en una locura colectiva, teniendo los ahorristas que buscar mayor ganancia para los depósitos. El venezolano, que no estaba acostumbrado a ahorrar, comenzó a guardar el dinero en espera de mejores beneficios, pero por otra parte, como la caída del bolívar frente al dólar fue tan abrupta, la fuga de la divisa se acentuó. Las transferencias monetarias, los depósitos, retiros, plazos fijos, participaciones, fondos mutuales y bonos quirografarios pasaron a ser operaciones de rutina, formándose largas colas ante las taquillas de las entidades bancarias

Cuando estalló la crisis financiera del 93 con la quiebra de 15 bancos y la intervención estatal por parte del gobierno de Rafael Caldera, el publico se desbocó y las largas colas se convirtieron en bandadas de gente queriendo saber el destine de su dinero. Luego vino el desvió de los millones de dólares en auxilios financieros y la huida del país de los banqueros prófugos de la justicia. Todo aquello fue como una pesadilla de la que todavía no acabamos de despertar. Pese a las declaraciones del Ministro de Hacienda, Freddy Rojas Parra, de que el sistema financiero venezolano se ha fortalecido en los últimos años, los bancos continúan dando un mal servicio y así lo demuestran las files apretadas de personas que se forman diariamente en las agencias bancarias, esperando su turno con toda la paciencia del mundo.

Las quejas de los usuarios son la falta de información y de atención al cliente, haciendo lo contrario de lo que anuncia la publicidad. Las taquillas para depositar y para cobrar son `las mismas, con el consiguiente retardo cuando la transacción es algo más que complicada. La suspensión de la línea telefónica es frecuente, lo que paraliza el servicio por un tiempo que se hace interminable cuando uno esta apurado. Estar en una cola es, un tiempo muerto que se gasta haciendo nada, parado allí sin poder distraerse en otra cosa. Generalmente no hay cambio para dar billetes de mayor o de menor valor cuando el cliente lo pide. El pago de servicios como el teléfono, la luz, el seguro social, unido al de las tarjetas de crédito, los celulares y el cobro de pensiones, jubilaciones y becas alimentarias en las entidades bancarias, junto con las operaciones cambiarías y financieras que son de su competencia, han hecho que estas estén sobrecargadas de funciones y por lo tanto estén dando en la actualidad un mal servicio. Tampoco se justifica el feriado bancario en la semana de cinco días. Los cajeros automáticos se dañan a menudo y hay numerosas denuncias de que atrapan las tarjetas.

Ojala que la nueva política de fusión de la banca extranjera con la nacional, adoptando modernas tecnologías y ampliando el capital, estableciendo el horario corrido y diversificando funciones sirva para mejorar el servicio. No es con rifas ni sorteos que se genera la confianza del publico, sino elevando el rendimiento y dándole a los usuarios el trato justo que se merecen en la prontitud y eficiencia de sus tramites económicos, para que esos espectáculos bochornosos de gente perdiendo parte de su precioso tiempo, haciendo colas para poder comer o depositar, no se sigan repitiendo, puesto que no son sino otro signo de nuestro subdesarrollo, siendo inclusive una terrible tiranía al encadenarnos con su enredada maraña de la que, por el efecto del valor del dinero en la sociedad actual, no podríamos desprendernos sin la aplicación de un sistema eficiente que lo haga funcionar.

Publicado en El Carabobeño el 25-05-98

23 abril 1998

Paco Cabrera




La gestión de Paco Cabrera al frente de la Alcaldía de Valencia se considera positiva, resaltando el personaje como una figura prominente que goza de aceptación popular al ser visto mes como gerente de la administración municipal que como político representante de un partido, sin desconocer por ello su afiliación con el Proyecto Carabobo.

En los dos años que lleva al frente del Concejo, Paco ha ejercido una labor eficiente que se deja ver en el ornato de la ciudad, particularmente el relacionado con el rescate de las plazas y el mantenimiento de las áreas verdes, con la poda de los árboles sembrados en las avenidas y urbanizaciones. Al pasar por ellas vemos cuadrillas de la Alcaldía equipadas con herramientas de trabajo eliminando ramas marchitas y limpiando el monte a machete, para luego recoger la basura, lo que está haciendo de Valencia una ciudad modelo en limpieza y ornato, agradable el sentir que los espacios públicos se cuidan para el disfrute de todos.

Es preciso reconocer que esta labor comenzó en el gobierno de Henrique Salas Römer con la Operación Alegría y no sabemos si la de Paco es una prolongación de ésa, o si ha sido su iniciativa propia, pero en todo caso corresponde más a la administración municipal que a la gobernación efectuar el barrido de las calles y le eliminación de la basura y la maleza, tareas que por simples que parezcan tanto influyen en al bienestar colectivo.

En la continuación de ese trabajo de ornato, el rescate de las plazas y parques de la ciudad ha sido también de gran importancia, puesto que muchas de ellas estaban abandonadas, como la de las Esculturas en El Viñedo que carecía de vigilancia y mantenimiento, por lo que valiosas obras de arte se habían deteriorado y otras se las robaron, lo que constituía un descuido imperdonable de parte de nuestras autoridades que, afortunadamente, fue reparado por la actual administración municipal al frente de Paco Cabrera. Ese jardín es un rincón privilegiado de la ciudad con la monumental Bacante del escultor Andrés Pérez Mujica desbordando sensualidad, como invitando a los transeúntes a detenerse en el lugar.

En el orden de adecentar la ciudad, la reubicación de los buhoneros en mercados especiales construidos para ellos ha sido un acierto que le ha devuelta a las calles la amplitud de sus espacios naturales, dejando al mismo tiempo que los comerciantes ambulantes continúen vendiendo de forma organizada. Los altos precios de las mercancías hacen que a mucha gente la guste comprarle a los buhoneros, pero es mucho más cómodo encontrarlos en sitios determinados que regados por todas partes en un desbarajuste sin limites, tal como ocurría anteriormente, sin que ningún gobierno lo hubiera encontrado solución al problema.

La reconstrucción del Cementerio municipal es una manifestación de respeto a la memoria de los difuntos cuyos restos reposan en el pez del Señor, pero que debido a la desidia oficial, eran violados Por delincuentes que hacían de las suyas ante la falta de vigilancia. Los deudos pueden ahora rezar con tranquilidad por sus seres queridos, rodeados de esos hermosos monumentos de ángeles y santos que adornan los panteones familiares, lápidas y mármoles funerarios que guardan los amores y añoranzas de todos aquellos a quienes les tocó partir hacia la Eternidad.

Otros planes tiene Paco Cabrera para el futuro cercano y al hablar de ellos con los periodistas, según lo podemos leer, se muestra optimista particularmente en el área cultural con la presentación en el mes de marzo del tenor Pavarotti en la Plaza Monumental, para lo cual se ha volcado íntegramente a remodelar el coliseo. Ojala que éste pueda quedarse como escenario de espectáculos artísticos y no como ruedo de sangrientos sacrificios de toros que lo que hacen es exacerbar la violencia y la crueldad, lejos de exaltar el espíritu, como en cambio lo hacen las expresiones culturales.

En la lista de realizaciones de la actual administración municipal en la que junto al Alcalde también participa gente valiosa como Lucy Giugni de Alvarado María Isabel Domínguez de Lamarche y Jorge Preciado, entre otros, no debe olvidarse que todavía faltan muchas cosas por hacer, sobre todo en lo relativo al bacheo de las calles que hacia el centro y hacia el sur presentan un estado deplorable y no se justifica que se gaste tanto en ornato, mientras las calles están rotas, porque mucho más importante es una vía bien pavimentada que adornada.

Hacer que se respete la zonificación es asunto prioritario para evitar que continúe la anarquía de los negocios y comercios en sitios residenciales y tradicionales de Valencia, como es el caso de las urbanizaciones y de San Blas, la Candelaria y la Pastora, produciendo un desorden urbano incómodo y antiestético que es imagen de la improvisación e ilegalidad a la que hemos estado acostumbrados. El transporte público ha mejorado con la puesta en circulación de nuevas unidades de la Alcaldía, pero continúan las deficiencias para una población que sale muy temprano a trabajar y no debería tener que soportar largas colas a le hora de regresar a sus hogares. Sabemos que todos estos aspectos los ha contemplado el Alcalde y está tratando de resolverlos, poniendo en práctica el slogan que lo llevó al triunfo político para ocupar tan importante cargo. Delo por hecho. Valencia merece ésa y mucho más.

Publicado en El Carabobeño el 23-04-98

22 abril 1998

Semana Santa o profana



La Semana Santa es tiempo de luto, de meditación sobre el misterio divino de un Dios hecho hombre para redimir a la Humanidad de sus pecados. El culto católico conmemora los días de Semana Santa con la solemnidad propia del caso, significando el Vía Crucis el camino del Calvario que recorrió Jesucristo con la cruz a cuestas para entregar su vida por los hombres, lo que significa la esencia misma del Cristianismo.

Le religión católica centra en la Semana Santa el motivo fundamental de su doctrina, aceptando los preceptos que dispone la Iglesia, entre ellos la celebración de los actos litúrgicos el Jueves y Viernes Santo. El hecho de que esos días hayan sido declarados de asueto, representa la aceptación oficial de que Venezuela es un país católico. Años atrás, cuando el fervor religioso del pueblo se manifestaba en el recogimiento de los días santos, la gente se congregaba en los templos, participaba en las procesiones y ayunaba.

Por una distorsión incomprensible, a no ser por las enormes contradicciones que han llegado a afectar a nuestra sociedad tan seriamente como para producir la crisis que hoy vivimos, la Semana Santa se ha convertido en Venezuela en un motivo más para no trabajar, ni para estudiar, desatándose en esos días una movilización humana de tal magnitud que muchos de los recursos de los estados tienen que ponerse a disposición de ese intenso trajinar de gente. Es como si el país se voltease por entero, yéndose cada quién a un sitio diferente de donde está, dejando las ciudades desiertas y prácticamente paralizadas en su actividad laboral. Las fábricas paralizan su producción, cierran las oficinas, los bancos, los centros de servicio y todos hacen planes para salir.

Desde el Viernes del Concilio, las escuelas dan vacaciones y, para no tener a los muchachos ociosos en la casa, los padres tienen que llevarlos a alguna parte. La administración pública y privada también suspende el trabajo y la publicidad comercial comienza a bombardear por los medios de comunicación las ofertas de la Semana Santa, ofreciendo promociones turísticas de todo tipo para el disfrute de los sitios de recreación, haciendo que el ambiente se tome propicio para la diversión más que para la obligación. Evadir la realidad es más fácil que profundizar en el significado del deber cumplido. Toma tu cruz y sígueme exige sacrificios que nuestra época sumida en el materialismo encuentra difícil de observar. Si bien el Jueves y Viernes Santo son los únicos días libres para el culto católico, el motivo ha servido para que las prácticas religiosas se cumplan en su mínima expresión y más bien se de rienda suelta al escapismo.

En esos días de asueto, la Guardia Nacional, la Dirección de Tránsito Terrestre, los cuerpos policiales, los bomberos, el MTC, la Disip y Defensa Civil hacen gala de una demostración de eficiencia tal que bien quisiéramos que se ejerciera todo el año, puesto que así no tendríamos ese triste saldo rojo de accidentes, atracos y violaciones a la ley que a diario ocurren en nuestros pueblos y ciudades, sin que las autoridades pertinentes se pongan de acuerdo para prevenirlas. Los operativos de tránsito y seguridad son efectivos cuando atienden a los ciudadanos plenamente, siendo insólito que se movilicen hacia las carreteras y caminos, mientras que en las ciudades los pocos que se quedan estén desasistidos a merced del hampa, con las clínicas y hospitales trabajando a media capacidad y las autoridades aprovechando el tiempo libre para huir de sus obligaciones.

El motivo religioso de la Semana Santa se ha deformado hasta tal punto que, fuera de los templos, la conmemoración se ha vuelto más pagana que cristiana y si muchas familias se reúnen en esos dios de una manera sana, como es cierto que así lo hacen y otras aprovechan para tomar un merecido descanso, también es verdad que el asueto es un pretexto más para suspender el trabajo y las tareas escolares. En tiempos de crisis como los que vivimos, esta situación es grave, pues aparte de que la moral se relaja con tanta francachela y excesos alcohólicos que aumentan en las temporadas de los llamados puentes de fin de semana, también la conducta del venezolano se debilita por falta de exigencias. Como bien lo dijo el Arzobispo de Valencia, Jorge Urosa Savino: ese no es el camino de la prosperidad. Creo que debe ponerse coto a esa flojera, que aprovecha cualquier oportunidad para alargar los días de descanso.

Sería menester que la Iglesia venezolana reflexionara sobre estos puntos y haga ver al gobierno la necesidad de que no se suspenda la actividad laboral ni escolar en los días santos. No puede hablarse de Semana Santa en una fecha en que se está más pendiente de comprar el traje de baño y la tienda de campaña, o el boleto del avión o del autobús, que de programar las visitas a los templos. Un país que se respete no debe paralizar todas sus actividades en las ciudades principales, para irse a las playas y a las sabanas durante cinco días continuos, porque dos mil años atrás Cristo crucificado murió por nosotros.

Entre tanto, el país pierde enormes recursos económicos que el aparato productivo tiene que pagar por mantener el ocio y el despilfarro de una costumbre que ya se torna insoportable por lo que se ha abusado de ella. La cultura de un país se mide por sus tradiciones arraigadas firmemente en el ánimo colectivo y si la fe del venezolano es esencialmente cristiana, debería reflexionar también sobre este punto, para no continuar profanando los días Jueves y Viernes Santo con temporadas de vacaciones bien alejadas del verdadero sentido religioso.

Publicado en El Carabobeño el día 22-04-98

14 noviembre 1997

Salud por categorías



Como un enfermo que por falta de atención descuidó su salud y cayó en cama aquejado por el malestar, la sanidad y asistencia social en Venezuela están graves por no haberse tomado las prevenciones para evitar el mal. Las expresiones de condolencia resuenan en el alma colectiva del venezolano, que se encuentra desamparado, mientras en el Congreso se discute la Ley de Seguridad Social a espaldas de la población y en desacuerdo con el gremio médico que no ve muy claro los beneficios que traerá la nueva legislación.

No hay cómo explicar por qué el enfermo se agravó tanto. Ya se han clausurado varios hospitales por falta de dotación. Se han robado los equipos y aparatos quirúrgicos en numerosos centros de salud. Los precios de las medicinas están por las nubes. Las clínicas privadas son tan costosas que arruinan los ahorros de la clase media y los pobres no pueden ni soñar con entrar a ellas. Los seguros de hospitalización no cubren la totalidad de los gastos que tampoco le dan cobertura a una población no acostumbrada a ese tipo de afiliación y hasta en los hospitales hay que pagar los exámenes de laboratorio, teniendo también las operaciones un elevado precio asociado a los tratamientos de recuperación. Los centros del Seguro Social colapsaron, siendo el caso más patético el del Hospital Pérez Carreño de Caracas que tuvo que lanzar a la calle a todos los pacientes, sin poder encontrarle remedio a la situación de penuria. En Valencia el Hospital Ángel Larralde se mantiene abierto gracias a la vocación de servicio de sus médicos y enfermeras y la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera no se da abasto para atender tantos casos, alargándose las colas en solicitud de cupos.

En todo el país la situación es igual, por lo que advirtió el presidente saliente de la Federación Médica Venezolana, Dr. Fernando Bianco, que no se debe clasificar por categorías la salud de los ciudadanos, programando como política de estado la privatización de los hospitales, lo que conlleva a que son bien atendidos los que pueden pagar, mientras que los que no disponen de dinero tienen que irse a sus casas con sus dolencias, o mendigar los recursos para poder someterse a las intervenciones quirúrgicas, que cada vez son más costosas por lo avanzado de la tecnología médica y el elevado precio de las medicinas. Se ha hecho común ver en los medios de comunicación, o en avisos colocados en lugares públicos, solicitudes de dinero para poder costear diversas operaciones, trasplantes e intervenciones de personas que carecen de medios para curarse, teniendo que acudir a la caridad de los demás, viéndose forzados a mendigar la salud para poder salvarse. Enfermarse en Venezuela es un lujo para los que pueden ir a una clínica privada Antes que nada hay que recurrir a la tarjeta de crédito y asegurarse de contar con los fondos requeridos, que desde los primeros días de ingreso superan el millón de bolívares. Lo otro es actualizar el seguro de hospitalización, anticipando que cubrirá sólo una parte del costo si el caso se llegara a prolongar. Las clínicas han subido tanto los precios que muchos pacientes tienen que salir antes de tiempo porque no pueden seguir pagando.

Hablando de este tema con mi tío el Dr, Carlos Páez Maya, verdadero apóstol de la medicina en Puerto Cabello, me comentó que su maestro el Dr. Pastor Oropeza le decía a sus alumnos que no se debía comerciar con el dolor humano y que a eso, sin embargo, ha llegado la medicina actual en Venezuela, con el cierre de muchos centros hospitalarios, la crisis del Seguro Social y el auge de las clínicas privadas a las que los médicos acceden con la compra de acciones, sociedad de capitales y pool de equipos costosos de alta tecnología.  “Si así llueve que no escampé” ‑decía una doctora mercantilista cuando los enfermos de su consulta tenían que hacer uso de la última innovación tecnológica en materia respiratoria traída de USA.

El hecho de enfermarse es humano y no conoce categorías sociales ni económicas. De ahí que los estados tienen que estar preparados para atender los requerimientos asistenciales de la población, dotando los hospitales de recursos y de médicos y enfermeras calificadas para recuperar a los pacientes, procurando por todos los medios sanar sus cuerpos y salvar sus vidas. Nada hay más patético que un paciente en su lecho de enfermo, sujeto a la piedad de quienes lo atienden, indefenso y deprimido en el temperamento nervioso que se excita al más mínimo contacto, teniendo que recurrir a los remedios para aliviar el malestar. La salud es el bien más preciado que puede tener una persona y cuando se pierde, todo lo demás carece de importancia.  ¿Cómo se explica dejar que un enfermo se agrave por falta de un tratamiento médico oportuno o el hacinamiento en los cuartos hospitalarios con peligro de contagios infecciosos y más aún teniendo que salir a laboratorios privados a pagar por exámenes que los centros de salud públicos no están en capacidad de hacer. Lo injusto del caso es que en un país de enormes diferencias socioeconómicas el derecho a la salud está condicionado al bolsillo individual, sometido a los vaivenes del neoliberalismo económico que torna en grave el asunto de la asistencia social como derecho fundamental de todo ciudadano.

La mayoría del pueblo venezolano es pobre, con ingresos económicos moderados, lo que en conjunto hace que el sistema de salud deba ser tratado con la gravedad que el caso amerita. El gobierno y los congresistas tienen el compromiso con el pueblo de ofrecerles una Ley de Seguridad Social cónsona con los requerimientos de la medicina actual, que tendría que ofrecer sus beneficios a todos por igual en los momentos en que las personas necesitan más apoyo por la debilidad de sus dolencias.

Publicado en El Carabobeño el 14-11-97

04 octubre 1997

Crónica de la Plaza Andrés Eloy Blanco



La plaza Andrés Eloy Blanco situada a la entrada de la Urb. Santa Cecilia, en la avenida que lleva el nombre del laureado poeta cumanés, cuyo 101 aniversario acaba de celebrarse, es un punto céntrico de la ciudad, por el que pasan a diario miles de carros que la divisan a un nivel algo mas elevado que la calle.

La descomunal cabeza del poeta inmortalizada en acrílico, colocada en alta pedestal domina el espacio circundante, evocando su nombre los versos mas sentidos del alma venezolana. Si bien la plaza fue construida cuando se hizo la urbanización, a finales de la década de los 50 en lo que fuera la entrada de la hacienda del Dr. Lorenzo Araujo, fue en los primeros años de los 70 que el alcalde luan Vicente Seijas se preocupó por darle mayor vistosidad al lugar, al que visitaba frecuentemente para dirigir personalmente los trabajos de reconstrucción y mantenimiento encargando su diseño al arquitecto Pedro Mateo quien concibió el proyecto circular con la fuente y los bancos en línea ondulante que conducen a un patio en el que hay un pequeño parque infantil.

El piso de ladrillos y la sombra de los árboles de mango complementan la armonía del diseño ideado para hacer de ese lugar un sitio de solaz. A ambos lados de la plaza están sendos centros comerciales, al frente la avenida y atrás la urbanización Santa Cecilia que abre a su vez paso hacia Agua Blanca y el Valle de Camoruco, aliviando el tránsito hacia el oeste de la ciudad.

La placa grabada en el pedestal de la estatua de Andrés Eloy Blanco atestigua el homenaje que le rindió el Concejo Municipal de Valencia en el año 1974. Se debe al escultor Luis Cardona Villegas la autoría de la obra, correspondiéndole al alcalde Seijas y a la actual presidenta de la AVAP Elba Delgado Olivares la decisión de ponerla en ese lugar, dejando que el hálito del poeta cubra finamente la atmosfera con su perenne evocación. Desde que se creó la asociación de vecinos en 1984 se han celebrado misas de aguinaldo bajo la luz de las estrellas y las fiestas en homenaje a la patrona de les músicos Santa Cecilia y a Andrés Eloy Blanco, han animado la convivencia vecinal.

El lugar ofrece un magnifico espacio para la reunión de actos de la comunidad, al conjugar diseño arquitectónico con la naturaleza y la vitalidad de un punto céntrico de la ciudad. La asociación de vecinos así lo ha entendido y desde hace muchos años, cuando la primera presidenta Sra. Flor de Pérez Barreto la fundó, viene luchando para rescatarla del abandono en que se encuentra, por lo que aspira a que la admirable gestión que ha emprendido el alcalde Paco Cabrera para recuperar las plazas, llegue también hasta esta área tan preciada por los vecinos y por tantas otras gentes de los alrededores. La actual presidenta de la asociación Sra. Robles Piñero, la vicepresidenta Mery Labarca y la secretaria Teresa Ríos, junto con el equipo que las acompaña, han vuelto a dirigirse al alcalde para reiterarle tal solicitud, en espera de que se les oiga. Ellas piden un barrendero fijo para recoger tanta basura que a diario arrojan los arboles de mango, particularmente en la época de la cosecha cuando la hediondez es insoportable. En años anteriores la plaza se barría todos los días y se lograba mantener mucho mas limpia. Ahora vienen a limpiarla una vez al mes o cada dos meses, con el sistema de cuadrillas, mientras el sucio se acumula y las aguas estancadas de las alcantarillas que están tapadas desde hace varios años, forman focos de infecciones y son portadoras del dengue y el cólera por el agua represada, la maleza y la acumulación de basura, estando conscientes los vecinos de esa situación tan anormal como preocupante. Los bachacos han hecho también enormes cuevas que se abren en todo terreno de la plaza. La fuente tampoco esta funcionando. Otras calamidades de la plaza son la oscu­ridad y la falta de vigilancia.

Desde hace años se robaron los cables de la luz y los faroles que instalo la administración municipal anterior permanecieron encendidos día y noche hasta que se quemaron. Varios “vikingos” o mendigos que forman parte de los despojos humanos de las injusticias sociales, duermen y hacen sus necesidades allí, refugiando su miseria en los bancos y grama, hasta que una brigada de policías los aparta del lugar, para regresar a los pocos días, por la carencia de un albergue municipal que los reciba para darles techo y comida.

Los vecinos de Santa Cecilia no piden rejas ornamentadas para la plaza, ni proyectos am­biciosos, sólo mejor limpieza, luz y vigilancia. El alcalde Paco Cabrera es sensible al clamor de una comunidad organizada que reclama ese espacio público para la recreación. Man­tenerla en buen estado es sólo una labor de rutina, diaria y callada, como deberla hacerse la gestión publica eficiente.

Los versos del poeta Andrés Eloy Blanco resuenan en el ambiente y la mirada fija en la eternidad presagia la alegría de tiempos más benignos para la ciudad.

Publicado en El Carabobeño el 04-10-97

01 agosto 1997

El Informe del Contralor



Por efecto de la corrupción y de la mala administración de los dineros públicos, Venezuela se ha convertido en un pobre país rico, insatisfecho de necesidades y opíparo de recursos, con presupuestos inflados de millardos provenientes de los recursos petroleros que no alcanzan para cubrir las áreas sociales esenciales, cuales son la salud, la educación y la vivienda. El dinero entra en los flujos de caja, pero se desvanece en la enredada trama de los manejos irregulares y de las faltas de control de la administración publica. Así se desprende del informe anual presentado por el Contralor General de la República, Eduardo Roche Lander, señalando el aumento de la corrupción administrativa en el Estado, tanto nacional como regional, extendiéndose a los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial y con el proceso de descentralización agudizándose en las gobernaciones, concejos municipales y asambleas legislativas.

La corrupción en un hecho tangible que se demuestra con casos y con cifras, como las señaladas por el Contralor y se ve cara a cara, día a día en el deterioro del país, por más que el presidente Caldera y sus ministros pretendan desconocer una realidad que nos agobia, o que algunos gobernadores y alcaldes traten de erigirse en paladines de la moral pública cuando, por los efectos saludables de la libertad de medios, todos los venezolanos podemos enterarnos de los manejos indebidos de ciertas administraciones regionales, como las que se están sucediendo en la recaudación del dinero de los peajes y en la proliferación de fundaciones y corporaciones que burlan la acción fiscalizadora del Estado, duplicando las funciones sin el debido control oficial, como específicamente lo han señalado el Fiscal General de la República y el Contralor con pruebas a la mano.

Es iluso pensar que se puede combatir la corrupción aludiendo sólo a la conciencia individual, o nombrando un Comisionado Presidencial para atacarla, lo cual no hace mas que agregar otro peso a la abultada carga burocrática y ceder espacio a las declaraciones de los gobernantes, que no sienten ni una pizca de remordimiento por sacar de las arcas los dineros públicos para su propio beneficio, o simplemente por demostrar negligencia en la administración de los fondos destinados a mejorar la condición social de los venezolanos. Así como la acción de la corrupción beneficia directamente a quienes sustraen fondos del colectivo en provecho propio, bien sea a través del peculado, del enriquecimiento ilícito o de la malversación, recae también indirectamente de forma negativa sobre las personas a quienes estaba destinada la utilización de sus recursos, quitándoles el derecho de bienes y servicios que por ley les corresponde.

Vista de esta manera la corrupción puede ser grande o pequeña, Pero en cualquiera de los casos afecta intereses ajenos. Un hospital que no tenga materiales quirúrgicos, ni siquiera algodón, gasas o inyectadoras, o cuyos instrumentos de laboratorio hayan sido sustraídos o dañados por descuido o desorden, perjudica a los enfermos que ven disminuida su atención por la falta de equipos. Una calle mal construida, con el pavimento que se levanta y por la que se hace dificultoso transitar porque parte del dinero asignado Para ejecutarla fue desviado a los bolsillos particulares, o porque la supervisión no se efectuó y sin embargo se cobró, molestará diariamente a los cientos de personas que transitan por ellas y dañan el entorno físico del lugar. Si el dinero que se otorga para pagar a los pensionados y jubilados del Seguro Social transferido hacia otras partidas, se obliga a los viejitos a tener que hacer humillantes colas para reclamar lo que legalmente les corresponde por los años de servicios prestados al trabajo digno. Y así sigue la lista interminable de actos que como un cáncer están destruyendo a nuestra sociedad, minando sus reservas morales que, al igual que nuestro signo monetario van cayendo en picada.

El presidente Caldera es honrado en lo personal, eso no lo dudamos, Pero por que entonces durante su gestión la situación no ha mejorado sino que, por el contrario, ha empeorado, como lo señala inequívocamente el informe del Contralor General de la República quien, de una manera responsable expresa que el deterioro del estado es el problema más grave del país y que en sus actuaciones pudo observar que muchos funcionarios actúan al margen de la legalidad, añadiendo que es errónea y atrasada la concepción de Caldera sobre la corrupción y que si su planteamiento sobre la materia no es acertado, tampoco lo será su labor. Palabras fuertes dirigidas a un Presidente que se ha considerado intocable, Pero que al asumir por segunda vez tan alta responsabilidad no logra combatir el hecho, hasta el punto que los venezolanos vivimos ahora peor que antes.

Es la debilidad de nuestras leyes la que nos hace frágiles. El presidente Caldera, al instalar la XIII Conferencia Interparlamentaria Unión Europea América Latina, expresó que la corrupción no es un hecho político sino un crimen que merece el mismo castigo que los delitos comunes. Si eso es así, que espera entonces para aplicar los correctivos que penalicen a quienes delinquen contra los bienes públicos, usurpadores de los legítimos derechos de todos los venezolanos, que seguiremos en el atolladero del atraso mientras nuestros gobernantes empleen más las palabras que la fuerza de su autoridad.

Publicado en El Carabobeño el 01-08-97

25 julio 1997

Armando Pérez: La identidad perdida



Tengo en mis manos el catálogo de la exposición que Armando Pérez muestra en el Grupo Li Centro de Arte en Altamira, Caracas, para invitamos a apreciar su más reciente obra pictórica y a compartir con él y con su esposa Esther Ojeda los gratos momentos de cordialidad y goce estético que son propios en eventos de este tipo. Un representativo número de valencianos y capitalinos nos reunimos el día de la inauguración el 6 de Abril para compartir con ambos artistas residenciados en Paris una amistad que no ha perdido sus vínculos con Venezuela ni su estrecha relación con la cultura carabobeña. La exposición muestra las últimas tendencias de Armando: las máscaras y personajes sin rostro que son el lenguaje plástico que aborda para expresar la interioridad del otro “yo”, la identidad perdida o la disolución del ser en el anonimato social. La guía muestra que son 40 cuadros realizados en acrílico bajo el título Enigmáticas.

La máscara es una figura enigmática que esconde una personalidad detrás de ella, 1a profundidad de unos ojos que parecieran mirar en el vacío, sin expresar emoción ni sentimientos, huecos por dentro para dejar pasar la interioridad del personaje que se adivina oculto tras la careta. Concebidas como formas colocadas en un espacio sin límites de tiempo, ellas tienen la intemporalidad de lo impalpable porque, aún tocándolas, no logramos reconocerlas. Ayer, hoy o mañana son nociones que escapan a la intención del artista cuando pinta figures sin rostro, con la sonrisa suave esbozada con ligeros trazos y la mirada perdida en lontananza A propósito de esto apunta el crítico de arte francas, Gastón Dielrl: “A través de las ilusiones figurativas continúa efectivamente la búsqueda de un mundo interior.

Aunque natural de Sanare, estado Lara, Armando desarrolló su carrera artística en Valencia En los años 1949 al 55 fue alumno y más tarde en 1965 profesor de la Escuela de Artes Plásticas “Arturo Michelena’ . Fue miembro de la Comisión de Artes Plásticas del Ateneo de esta ciudad y Director de Actividades Culturales de la Universidad de Carabobo a finales de los 60. Consecuente con la participación en el Salón de Arte “Arturo Michelena’ obtuvo el máximo premio en el año 1961 con el óleo “Figuré’, que representa a una mujer desnuda sentada con un vaso en la mano, de colores pasteles en los que predomina el rosado con tracas sueltos pintados al fondo que le imprimen dinamismo al cuadro. En esa obra se advierte que la mirada de la mujer se fija en el vacío y la postura quieta expresa la negación de todo deseo, la espera tranquila de un porvenir incierto, reflexión que desde ese entonces parecía inquieten al artista Más adelante incursiona Armando en las tendencias abstractas que se desarrollaron en la plástica nacional, ensayando el informalismo y los efectos cromáticos para estudiar con más detenimiento las formas geométricas y las composiciones regidas por la simetría del ángulo y del círculo.

A partir del año 1968 se residencia en Parir, ciudad que le ofrece la oportunidad de estar al lado de los grandes creadores en una época en que el Constructivismo y el Cinetismo revolucionan les artes plásticas. Sigue cursos en la Escuela del Louvre y en la Universidad de Vincennes. Participa en numerosos festivales de Arte y en exposiciones colectivas e individuales, viajando intensivamente de uno a otro país, siempre con un pie en Venezuela y otro en Parir, para mostrar su producción artística que nutre continuamente con nuevas búsquedas emprendidas con sentido humanista, por lo que no abandona la figuración pese a su inclinación por la pintura abstracto geométrica. Armando ha recibido numerosos reconocimientos, tanto nacionales como internacionales, entre los que destaca el “Premio Montecarlo” en el XVI Cuan Premio Internacional de Arte Contemporáneo, Principado de Mónaco, que le entregó el Príncipe Rainer III en el año 1982.

Formas geométricas encuadradas perfectamente dentro de la bidimensionalidad del cuadro, las máscaras de Armando Pérez están suspendidas en el espacio sin escaparse de él para atrapar la atención del espectador que las mira a la distancia, tratando de descifrar el enigma de su sonrisa plácida que, a decir de los críticos, encierra sin embargo una gran soledad. Incertidumbre del ocaso de un siglo, pérdida de la identidad ante la masificación que trata de unificar los hábitos y los gustos imponiendo un patrón común. Figuras sin rostro que avanzan moviendo las piernas y los brazos trazados con volúmenes precisos que se salen de un plano para meterse en el otro como un recurso pictórico que Armando utiliza para impartir el movimiento. Lo figurativo le da calidez a la obra, lo geométrico la desnaturaliza.

Afincando un color, aclarando el otro, disolviendo las tonalidades, entiendo pigmentos para luego diluirlos en expresivos contrastes logra el pintor las sugestivas transparencias que le dan la nota lírica a sus figuras, en las que el paisaje se manifiesta en un segundo plano en la geometría en que divide el espacio pictórico. A veces es apenas una referencia lejana en la que aparecen unas nubes, un cielo y algo que se asemeja a unas montañas. Más que el paisaje le atrae la forma humana despersonalizada en el anonimato de un rostro oculto tras la careta o de un cuerpo sin cara, ensanchado en el vientre y en los muslos. En las máscaras se aprecia mejor la precisión de la línea, la división del cuadro en parcelas que se entrecruce Contraste, color, ritmo, armonía construida con planos y volúmenes conforman la producción artística de Armando que fluye de su particular manera de explorar el universo de las formas, símbolo de lo aparente, reflejo de una angustia vital traducida en la imaginería fantástica que puebla su mundo, al que nos permite acceder en cada nueva exposición.

Publicado en El Carabobeño el día 25-07-97

08 julio 1997

Flor Gornés y Gallegos




Flor Gornés y Gallegos representa lo más genuino de la cultura carabobeña en las letras, en la música, en las bellas artes. Sutil como la fragancia de las flores, su porte es tan delicado como lo es su persona, de apariencia frágil y firme voluntad. Como las espigas que desprenden los granos fecundantes, Flor riega las semillas que germinan en versos y notas musicales inspiradoras de la fantasía. Valenciana nata de raigambre afincada en este suelo, nos dice que desde pequeña sintió la atracción por el arte, hasta el punto que se inscribió muy joven en el Ateneo y fue tal su entusiasmo con la institución, que llegó a ser Presidenta en el año 1956, sucediendo en el cargo a Gloria Escalona de Aguilem. Durante su gestión se realizó la primera exposición retrospectiva del pintor Antonio Herrera Toro y Luis Guevara Moreno obtuvo el Premio Michelena con la obra “Vencedoras”. Al referirse a su administración, nos comenta con orgullo que entrego el Ateneo sin déficit, con Bs. 5.OOO,oo en caja, que para la época fue un récord.



En la quietud de su casa conversamos agradablemente. Ella me muestra las carpetas que guarda con recortes de prensa, fotografías a informaciones en las que aparecen tantos personajes inolvidables de la Valencia de ayer y de hoy, compañeros de juntas directivas en la Asociación de Escritores, de la cual fue fundadora y presidenta, Secretaria de la Asociación Amigos de la Música, fundada por ese gran melómano, hoy desaparecido, que fue Werner Lange, en la Asociación de Autores y Compositores, en la Sociedad Bolivariana, en el Ateneo de Valencia y en tantas otras agrupaciones cívico‑culturales a las que ha pertenecido, colaborando con desprendimiento en su progreso. Solo una persona muy ordenada, como ella misma dice ser, puede cuidar tan celosamente esos álbumes de los sucesos mas gratos, los que dejaron los surcos por los que transitaron  notables valencianos: José Rafael Pocaterra, Luis Taborda, María Clemencia Camarán, Alfredo Celis Pérez, Rafael Saturno Guerra, Felipe Herrera Vial, Manuel Feo La Cruz, Enrique Tejera, Luis Blanco Gásperi, Margot Ramírez Travieso, Lita Guerra y tantos otros más que surgen de las páginas de esas carpetas de Flor, haciéndome pensar que ella rescato para la historia valenciana un trozo muy querido. Al igual que los ensayos, intervenciones y charlas de su libro “Pensamiento Vivo”, eso también es crónica viviente extraída con el más puro sentir regionalista.

Le pregunto que diferencia nota entre la Valencia de años atrás y la actual y me contesta que antes había más familiaridad, todos se conocían y la sociabilidad fluía de forma natural, había también tiempo para todo, hasta para poner en orden las carpetas. Hoy es una permanente carrera contra el tiempo. La industrialización de la ciudad acabo con el estilo de vida familiar de antes, al llegar gente de otras partes y aumentar la población. La actividad cultural de la ciudad ha cambiado también, aunque es preciso reconocer que continua siendo variada y frecuente. Asiste a menudo a los conciertos, exposiciones de pintura, foros y coloquios literarios en el Ateneo, el Teatro Municipal, la Casa Páez, el Centro de Historia y la Galería Universitaria, atenta siempre a todas esas manifestaciones que reclaman un publico selecto, conocedora del lenguaje de las antes, iniciada en el estudio de los signos, los colores y las notas musicales. Ha publicado libros de Poesía y de Prosa y ha sido colaboradora de El Carabobeño con su columna “Voces de la Valencianidad”.

La música ha sido su pasión favorita. Desde jovencita estudio bandolín y piano y más tarde teoría, Armonía y Composición con el profesor Julio Bando. En total sus estudios de música fueron 15 años egresando de la Escuela “Sebastián Echeverria Lozano”, para más tarde ser profesora de Teoría de la Música en esa misma escuela y en la de Folklore “Benito Galanaga’ enseñó Teoría, Solfeo y Canto por muchos años, hasta el punto que con motivo de su jubilación y del 33 Aniversario de esa Escuela, le dieron su nombre a la Cátedra de Teoría y Solfeo. Formó parte de la Asociación del Bel Canto que se Am& en Valencia en los años sesenta, interpretando arias de opera en diferentes escenarios. Fue también integrante del Odeón Valencia, dirigido por el profesor Bando, el cual llegó a ser el primero de Venezuela, con actuaciones en todo el país, de las que recuerda particularmente la primera interpretación nacional del Requiem de Mozart. Estuvo igualmente en el Coro de los Madrigalistas de Valencia y en el Orfeón Universitario. Actualmente Flor es dama salesiana y continúa siendo pura espiritualidad, llena de altos ideales y de vocación artística. El mundo de la cultura ha llenado su vida de tal manera que no vacila en decir que, si volviera a nacer, le gustaría hacer la misma vida, solo con un poco más de experiencia.

Pienso que Valencia ha ganado mucho con la siembra de esas semillas que Flor ha desgranado de su más profundo sentir carabobeño.

Publicado en El Carabobeño el 8/07/97

08 mayo 1997

Guerra de Guerrillas en Latinoamérica



Los hombres vestidos con trajes verde oliva, fusiles al hombro y rostros cubiertos con pasamontañas o pañuelos son característicos de la guerrilla latinoamericana cimentada en siglos de explotación y miseria, aflorando con fuerza extraordinaria con el triunfo de la Revolución Cubana en la década de los 50 con en varios de estos países para presionar a favor de causas político sociales, variando su conformación con actuaciones mas o menos violentas, según el tipo de ideología que los sustente. En México, Perú, Chile, Guatemala, Nicaragua y Colombia, principalmente, la lucha armada clandestina es un poder temible que mueve hombres, armas y dinero en operaciones comando entrenadas para la guerra y la extorsión.

La guerrilla forma parte de los sucesos que mas llaman la atención de los mas media, que transmiten sus imágenes enigmáticas a todos los rincones del planeta, unas veces con secuestros de rehenes, como el que ocurrió en Diciembre del 96 en la residencia del embajador de Japón en el Perú que acaba de culminar exitosa mente para el gobierno del presidente Fujimori con una maniobra militar de alta inteligencia, otras veces con matanzas indiscriminadas de campesinos o con solicitudes en pro de las comunidades indígenas, o de diálogos con los gobiernos a favor de determinados acuerdos. Subversivos, revolucionarios, narcotraficantes o ideólogos, los guerrilleros rompen con la norma institucional presionando al margen de la ley y creando confusión y miedo en sus teatros de operaciones.

En un análisis somero de la situación, la guerrilla latinoamericana se alimenta de la debilidad de nuestras estructuras sociales, con una corrupción galopante que mantiene a la gran masa poblacional en un estado de pobreza critica y en la ignorancia, pasto de cultivo que los guerrilleros utilizan como bandera política esgrimiendo la causa del campesinado y el neocolonialismo como estandartes de guerra. La mayor parte de sus actos son criminales y en sus andadas caen personas inocentes que no tienen nada que ver con todo ese estado de cosas descompuestas que conforman estas repúblicas incipientes en su mentalidad democrática y frágiles en la aplicación de la justicia.

En Perú el movimiento revolucionario Tupac Amaru, cuya formación se remonta a la época de la colón estaba escondido en la selva amazónica de donde irrumpió en los últimos meses con un grupo de comando que pedía la liberación de 400 camaradas presos por actos terroristas, pretendiendo intimidar al gobierno del presidente Alberto Fujimori. La firmeza del mandatario peruano para no dejarse chantajear por los rebeldes se mantuvo en una angustia permanente durante los 4 meses de cautiverio y las negociaciones para encontrar una salida Pacifica se extendieron hasta el desenlace espectacular de ultima hora, con la valiente participación de las Fuerzas Armadas de ese país que logro liberar a los cautivos con un mínimo de muertos y con saldo trágico para los insurrectos.

La guerrilla en México tiene nombres tan sugerentes como Ejercito Justiciero del Pueblo Indefenso, o como Frente Armado para la Liberación de los Pueblos Marginales de Guerrero, o el grupo armado que salió el año pasado denominado Ejercito Popular Revolucionario. El mas conocido es el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, en el sureño estado de Chiapas, con el subcomandante Marcos a la cabeza. Ellos afirman aplicar la justicia a los rateros, corruptos, asesinos y autoridades que no dejan surgir al pueblo trabajador ni a los campesinos indígenas y para ello ejecutan a los convictos al frente de todos los habitantes de los pueblos adonde llegan llamando a lista a los acusados, reclutando a los hombres del campo e invitando a la población a la lucha armada. Para el gobierno esas acciones son producto de la delincuencia o ajustes de cuentas entre malhechores, viéndose obligado a negociar con los zapatistas la pluralidad de los pueblos indígenas y las reformas constitucionales en favor de las mayorías marginales.

En Venezuela la guerrilla se pacificó en el primer periodo del presidente Rafael Caldera, con el indulto de ex guerrilleros que pasaron a formar parte de la institucionalidad participando incluso en su segunda vuelta presidencial en importantes cargos ministeriales, como es el caso de relevantes políticos que dejaron las armas para integrarse al movimiento partidista activo, aunque en estos últimos años han surgido focos subversivos con actos terroristas que buscan desestabilizar el sistema, sin ofrecer soluciones concretas, como los encapuchados que continuamente provocan disturbios, quemando cauchos y asaltando a los vehículos, o como sucede en los limites de la frontera colombiana, en la que el cobro de vacunas, de secuestros y asesinatos a ganaderos ha llegado a extremos peligrosos para la paz de la nación y se cuentan por millones las perdidas que ocasionan a los empresarios que colindan con esas zonas, aparte del riesgo que representa perder la vida a mano de semejantes criminales, cuya persecución en caliente pareciera escaparse de las manos de nuestras fuerzas armadas.

En tanto sigan progresando los índices de pobreza critica y de marginalidad y el Estado venezolano continua estando tan mal organizado que ni siquiera la obtención o renovación de la cédula de identidad de los ciudadanos se hace con prontitud, sino que se mantiene siendo un proceso desesperante por lo lento y engorroso, reflejo de una política ineficiente que lo lleva a uno a pensar que si en las ciudades, con todos los recursos disponibles, no existe un verdadero control de la población en los pueblos fronterizos la guerrilla colombiana cada vez gana mas terreno haciéndonos perder territorio, vidas humanas y bienes que, de no ejercer nuestro gobierno a tiempo acciones radicales, será tarde más adelante cuando ya nuestra soberanía esté debilitada, por más que el Ministro de Relaciones Interiores José Guillermo Andueza y el Canciller Burelli Rivas se resistan a reconocer una realidad que cada día es mas dramática.

En la frontera colombiana el desplazamiento de algunas poblaciones ha sido sostenido durante los últimos años, teniendo que abandonar sus tierras decenas de miles de personas por la guerra irregular que se vive. Llegan los subversivos llamando a lista y luego de asesinar a unos cuantos, les dicen que van a quemar el pueblo y a matarlos a todos, por lo que tienen que huir. El narcotráfico y la subversión son municiones que mantienen el conflicto en un estallido continuo, por lo que la creación de una franja fronteriza resguarda por las fuerzas armadas de ese país y de Venezuela es fundamental para preservar la paz.

Publicado en el Carabobeño el 8-05-97

04 abril 1997

Un cariño para el Parque del Este



Desde su creación en el año 1961 por iniciativa del ex-presidente Rómulo Betancourt, quién desde el inicio de su gobierno concibió le idea de dotar a Caracas de un ambiente propicio para la recreación y el sano esparcimiento de la población, el Parque del Este ha sido uno de los lugares favoritos de la capital, brindándole a todos aquellos que aman la vida el aire libre la oportunidad da disfrutarla plenamente, sin tener que salir de la ciudad. Existen en el Parque tres jardines perfectamente planificados, en los que las condiciones de sus hábitats naturales han sido conservadas: uno xerófilo, el otro hidrófilo y un bosque húmedo tropical. En una visita que hicimos al Parque pudimos constatar que los tres han perdido la lozanía de otros tiempos, cuando el mantenimiento era más exigente y la vigilancia más estricta.

El acceso es fácil para los miles de usuarios que a diario utilizan sus instalaciones, alejándose del ruido y de la contaminación el entrar en contacto con esa vasta extensión de tierra concebida artísticamente ‑92 hectáreas de los terrenos que pertenecían a la antigua hacienda “San José” del escritor Manuel Rodríguez. La moderna estructura en hierro de la estación del metro Parque del Este sobresale al frente de las taquillas que dan entrada al Parque, aligerando esa medida de transporte masivo el arriba a tan hermosos espacios que fueron diseñados por el afamado paisajista Roberto Burle Marx, con el apoyo del botánico Leandro Aristeguieta y los arquitectos Fernando Tébora y John Stoddart. Otras construcciones ideadas con el fin de divulgar conocimientos científicos y culturales complementan el Parque, entre ellas el Planetarium, la Concha Acústica, la Biblioteca, la colección de animales, el Terrerium.

Tan hermoso conjunto ha hecho que el uso de sus áreas sea intensivo, aumentando en la medida en que el crecimiento de Caracas le va disminuyendo zonas verdes a sus habitantes. No obstante la necesidad de contar con esa estancia que le regaló la Democracia a una población sedienta de diversiones sencillas, la política de la privatización puesta en práctica en los últimos anos le aplicó la tarifa de entrada al Parque del Este, manejo que se presta a que en las taquillas se reciclen los boletos y a algunos estudiantes les den un ticket de adulto, o viceversa, sin saber exactamente si el dinero recaudado va a mejorar el mantenimiento o a subir los sueldos de los funcionarios de ese enorme aparato oficial llamado Inparques, encargado de su cuidado.

A1 entrar se respira aire puro y libertad para que cede uno ejercí su paseo favorito, topándose con las especies arbóreas de gran tamaño y variedad que fueron traídas en semillas, estacas o plantas jóvenes desde diversas regiones del país, identificándolas con letreros en su pie para que el público conozca su nombre científico y común. Con los anos, esos letreros han ido desapareciendo, así como se han perdido algunas de las obras artísticas que fueron instaladas en el Jardín de las Esculturas, rato o deteriorado parte de sus piezas, que tampoco muestran los nombres de los artistas allí representados.

Los usuarios se quejan de que el cuidado del Parque no es el mismo de años atrás, porque le grama no esté tan verde y tupida como antes, particularmente en los bordes de los caminos se ha dallado mucho, sin que se re siembre ni abone intensivamente para reponerle, como tampoco se ven suficientes letreros que prohíben pisarla o arrojar desperdicios. Incluso han desaparecido las marcas que metro a metro iban señalando la longitud de las caminarías, para indicar el trayecto recorrido. Se nota también la falta de vigilancia para que se cumplan las normas establecidas, cuando permiten que los muchachos jueguen béisbol en la grama, al lado de letreros que niegan expresamente la práctica de los juegos de pelota en esas áreas y cuando dejan que los niños correteen por zonas restringidas.

La Dirección del Parque, entre estas observaciones, argumenta que el sobre uso está da Mando las instalaciones, refiriendo que el año pasado 2 millones de personas lo visitaron y que el presupuesto para su mantenimiento es insuficiente, razón que esgrime pare justificar el cobro de entrada, puesta la esperanza en un supuesto préstamo: del Banco mundial. Nosotros pensamos, por el contrario, que si se respetaran las normas de mantenimiento y vigilancia, el Parque no tendría por qué deteriorarse y que es injusto que los usuarios tengan que pagar la desidia oficial. Hay que reparar el sistema de riego, mejorar el control fitosanitario de las plantaciones, reparar partes del pavimento, arreglar aparatos dañados en el planetarium, dotar la biblioteca, darle mayor vistosidad a los jardines resembrando especies que han ido desapareciendo, así como a la colección de animales del suelo venezolano hay que añadirle nuevos ejemplares y cuidar mejor los que allí están.

Pese a las buenas intenciones de la Dirección, cuya titular la Ing. Mariflor Burguillos nos atendió con la mejor disposición, es evidente el descuido que hay en la entrega de los tickets, en lo destartalado de los baños públicos, en la falta de información por parte de los guíes, en la pérdida de libros importantes en la Biblioteca, notando que en ella no existe ningún libro ni folleto que se refiera a la creación de tan espléndida obra paisajística. Los caraqueños continúan disfrutando de sus instalaciones, bajo la sombra de especies vegetales tan notables como el árbol comúnmente conocido como Taparón y cuyo nombre botánico es “Couroupita Guianensis”, que es propio de los bosques húmedos y cálidos del sur del país, en la contemplación y de los nenúfares y lirios da agua y el aleteo de las garzas que vuelan plácidamente, sin temor a ser molestadas.

Es precisamente por ese sobreuso que deberte reforzarse el mantenimiento del Parque, par las limitaciones de la escasez de agua y de espacios verdes que asfixiarían la vida en le ciudad, de no ser por esos lugares privilegiados que deben atenderse con los cuidados más exigentes para preservarlos para las presentes y futuras generaciones

Publicado en El Carabobeño el 04-04-97