15 junio 2015
La quebrada el añil: nuevo riesgo de inundación
03 junio 2015
La voluntad popular de cambio
A mayor represión, mayor descontento en la calle, expresado abiertamente en las pasadas elecciones y en las marchas, como un anticipo de la Voluntad Popular de restituir el Estado de Derecho y la gobernabilidad democrática, conculcados por leyes habilitantes rebuscadas en el Código de Derecho Público para someter a la población bajo un esquema de control de todos los poderes, factor que se ha prestado a la descomposición social que hoy nos agobia.
Una vez consolidada la victoria de la Unidad Democrática, los candidatos comenzarán a reunirse para elaborar el programa que se presentará durante la campaña de las elecciones parlamentarias, que el CNE tendrá que fijar obligatoriamente para el último trimestre del año. Al cerrar el proceso, pudo afirmarse a la vista de todos que la jornada transcurrió en paz, con un comportamiento cívico que logró incrementar la votación con respecto a los comicios del 2010, dando por sentado que el país quiere un cambio ajustado a la legalidad.
El coordinador regional de la MUD en Carabobo, Rubén Pérez Silva, mostró su complacencia con los comicios realizados. Los candidatos electos celebraron, acallando las voces de los descontentos con los resultados. Las elecciones se ganan oyendo al pueblo, caminando en los circuitos correspondientes a las candidaturas, con el apoyo popular y el deseo sincero de servir a la ciudadanía.
Un comportamiento ejemplar se evidenció también en las marchas bajo la consigna de la libertad y la petición de una Ley de Amnistía para los presos políticos. Desde su celda en Ramo Verde, Leopoldo López instó a los venezolanos a no bajar la guardia y a perder el miedo. Su esposa, Lilian Tintori, al lado de Patricia Ceballos, esposa de Daniel Ceballos, trasladado violentamente a la cárcel de presos comunes de Guárico, invitaron al pueblo a seguir luchando por un país más justo, donde se respeten las garantías constitucionales, se gobierne a favor del progreso, del respeto a la propiedad privada, del derecho a la salud, a la alimentación, al trabajo, a la vivienda, a la seguridad personal y jurídica y a una vida digna, con igualdad de oportunidades y satisfacción del deseo de bienestar general. Peticiones que, al unísono, todos corearon en las marchas multitudinarias en todos los estados de Venezuela el pasado 30 de Mayo. En la marcha de Valencia se demostró también la voluntad de cambio de los carabobeños.
Valencia, 03-06-15
23 abril 2008
Julio Castillo une a Valencia
De las pre-candidaturas
independientes que se postularon para la Alcaldía de Valencia, la de Julio
Castillo es una de las más atrayentes, por lo que en sí representa su persona
arraigada con profundas raíces a la tierra valenciana que él tanto quiere,
puesto que de aquí son sus abuelos, sus padres, él junto con sus hermanos y sus
hijos. Aquí están enterrados los restos
mortales de sus antepasados, quienes varios de ellos también libraron luchas en
su tiempo para el engrandecimiento de la patria chica.
Todo ello significa
que a Valencia la lleva en el corazón, por lo que está dispuesto a trabajar por
ella para mejorarla, adelantando su progreso con un sentido humanístico,
pensando primero en el ciudadano como célula fundamental de la sociedad, para
que la ciudad sea vivible en el mejor sentido del término. Una ciudad limpia, en la que sus habitantes
se sientan seguros, protegidos por las leyes que las autoridades están
obligadas a hacer cumplir, en la que los peatones puedan caminar por aceras
libres de obstáculos, en la que el transporte público sirva para todos y se
descongestione el tráfico vehicular, ampliando y conectando las vías necesarias
para que fluya la circulación.
De Julio podemos
decir que no es un hombre mezquino ni con una mentalidad negativa que vaya a
paralizar los buenos proyectos o programas existentes, sólo porque no fueron
hechos bajo su dirección. Por el
contrario, obras como el metro, el desarrollo de la zona sur, la ampliación de
la Avenida Bolívar, las ferias, el rescate de las plazas y parques, la
promoción cultural, los módulos de salud, la atención a las comunidades del
municipio y a los vecinos van a continuar durante su gestión, gerenciando la
ciudad como una empresa pública para el beneficio colectivo, tal como la ha
hecho desde la Alcaldía de Naguanagua.
No es ningún
improvisado en un terreno que no domina porque no lo ha pisado nunca. Por el contrario, la política lo apasiona
como el mejor medio para ejercer las funciones públicas, que deben estar dirigidas por personas
capaces, cuya preocupación por la ciudad sea constante. Su experiencia política lo avala, ya que
desde muy joven comenzó a participar en las luchas estudiantiles, llegando a
ser presidente del Centro de Estudiantes del Liceo Pedro Gual e integrando la
Federación de Centros Universitarios. Fue Diputado al Congreso Nacional y, regionalmente, Concejal y Síndico Municipal de Valencia, hasta llegar a
ser electo y reelecto Alcalde de Naguanagua
El slogan “Julio
Castillo Une a Valencia” es elocuente en cuanto a la intención del candidato de
trabajar mancomunadamente a favor de la Valencia Metropolitana, articulados sus
municipios urbanos por la buena relación entre los alcaldes, concejales,
autoridades municipales y gobernación de Carabobo para, entre todos, buscarle
solución a los problemas que agobian a los ciudadanos de esta urbe, encauzando
sus inquietudes y planteamientos para lograr una mejor calidad de vida.
Al analizar su
actual gestión municipal en la Alcaldía de Naguanagua, se destacan la creación
de la Policía Municipal, el Instituto Municipal del Deporte, el Instituto
Autónomo de la Cultura con los Festivales del Samán, el Concurso de Pintura
Rápida, la Bienal de Arte Popular, la
remodelación de la plaza Bolívar, la creación de programas sociales como Unidos
por tu Casa, Unidos por tu Agua y Unidos por tu Educación, todos ellos de gran beneficio para los
habitantes de ese populoso municipio. En
cuanto a la administración de los fondos públicos, la organización Transparencia Internacional
reconoció la honestidad con que han sido manejados, dándole un voto de
confianza.
Unir a Valencia es defender
su tradición histórica, trabajar por su progreso, acercar a sus habitantes,
atender sus solicitudes. Más que un slogan, para Julio, eso es un compromiso.
10 agosto 2006
Introducción
De igual manera, transcribiré a continuación el texto suscrito por el Dr. César Sosa Marvez para presentar los Ensayos señalados, lo cual agradecí de su parte por cuanto el Dr. Sosa Marvez es un connotado intelectual y profesional valenciano. Considero también oportuno transcribir en páginas siguientes el texto suscrito por mi tío el historiador y periodista Carlos Capriles Ayala, para la presentación de los Ensayos Periodísticos que fueron publicados años atrás.
María Cora Páez de Topel, o Cora Páez Capriles, como es más conocida, es una mujer inquieta, inquieta no sólo desde el punto de vista físico, -que per se lo es – sino desde el punto de vista intelectual, no en vano lleva en su sangre la ¨tinta¨ de la imprenta, especialmente del periodismo, pues pertenece a una familia que ha dedicado sus energías, su vida, al desarrollo de una actividad que por siglos ha comportado un gran riesgo, cuando la impulsa el ánimo de decir con valentía verdades que no agradan a quienes disfrutan del poder. Ella también pertenece a la Academia de la Historia del estado Carabobo, letra “J”.
Pero Cora aúna, a su condición de madre de familia como se dice coloquialmente en Venezuela, el talante de una mujer amante de las letras y del arte. Ella y su esposo, su primo León Topel Capriles, tempranamente fallecido, a la par que un exitoso y emprendedor hombre de negocios era, como ella, un gran conocedor y un apasionado coleccionista de obras pictóricas y escultóricas. Algunos años antes de su prematura muerte, nos brindó junto con Cora, claro está, en los salones del edificio donde tiene su sede el diario ¨El Carabobeño¨, una muestra de su extenso y bien seleccionado conjunto de estas expresiones plásticas de connotados artistas, especialmente venezolanos, guardando para las futuras generaciones este valioso aporte que, al país y al mundo, han dado los artistas, tanto del s. XIX como del XX. Cora ha continuado dando a Valencia esa generosa contribución y hoy, en un inmueble vecino a su hogar, en conjunto con sus tres hijos: Corita, Leyzer León y Yoel concibió un museo, donde los artistas contemporáneos pueden mostrar a esta ciudad y al mundo la expresión de su arte.
Cora Páez Capriles ha publicado por varios años sus artículos en ¨El Carabobeño¨, así como en ¨El Siglo¨ de Maracay y compiló un buen número de ellos en dos tomos, en una prosa ágil y amena, que llevan por título ¨Ensayos Periodísticos, Valencia, Venezuela y el Mundo Contemporáneo¨, Editorial ¨Usted Esta Aquí¨, Publicaciones Capriles. Pero allí no se queda la autora de esta obra, en la cual recoge sus inquietudes ante el palpitar de la ciudad que la vio nacer, sino que como viajera que ha recorrido unos cuantos países, abreva en lo que de historia y cultura tienen las regiones que ha visitado y, como mujer culta, nos ha traído en algunas de sus páginas las vivencias de sus paisajes, de sus monumentos, de sus gentes, de su vida.
Mujer preocupada por esta ciudad, ha formado y continúa formando parte de emblemáticas instituciones valencianas, como la ¨Sociedad Amigos de Valencia¨, en su carácter de Vicepresidenta. Ha sido Presidenta de ese centro de la cultura como es el Ateneo, por dos períodos consecutivos y al mismo tiempo ha sido representante por Venezuela del Primer Congreso Mundial de Mujeres Periodistas, reunido en México en 1969.
Paralelamente, Cora es una amante de la naturaleza. Desde el año 1981 se dedicó al estudio de las plantas y fundó y mantiene un vivero, al que dio el nombre de ¨Peonía¨ una flor que identifica la novela homónima del escritor valenciano J. M. Romero García. No en vano ella es miembro del Club de Jardinería de Carabobo, que tiene su sede en la valenciana y meritoria Fundación ¨Cipriano Jiménez Macías¨.
Que la escritora y periodista Cora Páez de Topel nos haya escogido para prologar su segunda obra, de artículos que fueron publicados en la prensa pero aún no en libros, representa un gran honor que mucho agradecemos. Mujeres como ella merecen el reconocimiento de esta colectividad, pues su preocupación por la cultura, en todos sus ámbitos, dice mucho de cuanto valen las venezolanas y en particular las carabobeñas, que ha dado esta tierra ubérrima en personalidades, que han sido protagonistas de buena parte de la historia de nuestra nación.
CÉSAR SOSA MARVEZ
Valencia, agosto 2006.















